
La vida de Wilma González dio un vuelco absoluto tras cumplir el gran sueño de convertirse en madre por segunda vez junto a su marido, Nicolás Seguel.
A poco más de una semana del nacimiento de su hija Martina, quien llegó al mundo por cesárea pesando casi tres kilos y medio, uno de los puntos más llamativos en el hogar ha sido la reacción de Noah, el hijo mayor de la española que ya tiene 15 años.
La tremenda diferencia de tamaño entre el adolescente y la lactante ha generado una escena llena de ternura que la exchica reality desclasificó sin filtro con LUN.

“Se pone tenso”: El miedo de su hijo Noah de 15 años al tomar a la bebé
A pesar del drástico cambio de rutina, Wilma aclaró con total madurez que “no me siento sobrepasada” por la maternidad. La entrenadora comparó este proceso con lo vivido hace una década y media: “Cuando tuve a Noah tampoco sufrí una baja hormonal, sólo me preguntó si la vida iba a ser así, sin dormir. Hoy ya lo tengo más asumido”.
Sin embargo, para el joven de la casa, adaptarse al despliegue de una recién nacida en sus brazos ha sido todo un desafío debido a su propia envergadura física.
“Está muy bien, muy feliz, pero le da cosita porque la ve tan delicada, chiquitita, que la toma, pero se pone tenso, un poco nervioso”, desclasificó con ternura.
Finalmente, Wilma destacó el instinto protector y las constantes dudas que le surgen al muchacho frente a la fragilidad de su pequeña hermana.
“Mi hijo es una persona muy linda y cariñosa. Me pregunta todo, por qué el cráneo de Martina es así, cómo tomarla, etcétera. Me dice que ojalá su hermana crezca rápido para jugar con ella”, lanzó la orgullosa madre.
Para cerrar el punto, González dimensionó el impactante tamaño del hermano mayor: “Tiene 15 y mide casi 1,90”.

Una herencia de 1984: El conmovedor homenaje a su abuela fallecida
El frío del invierno ha obligado a mantener a la pequeña Martina muy abrigada en casa bajo el cuidado del papá y de Noah. Es en este contexto donde Wilma destapó otro hermoso secreto familiar: parte del clóset de la bebé está compuesto por prendas cargadas de historia que ella misma vistió en su infancia en España.
“Alguna de esa ropa que va a comenzar a usar (Martina) es la misma que yo usé en 1984, cuando nací en Palmas de Mallorca”, confesó.
Al ser consultada por el tipo de vestuario, detalló que se trata de “enteritos, jardineras, chalequitos, todo tipo de cosas”, los cuales guardan una profunda conexión espiritual con su pasado.
“Todo eso fue tejido por mi abuelita, Pilar, quien murió hace 14 años. Por ahora mi niña está con más enteritos en casa, pero esas prendas las usará cuando sea un poquito más grande”, complementó.
Estas reliquias textiles tejidas a mano fueron guardadas por décadas por la madre de Wilma, quien se las entregó en su momento para que las usara Noah. Hoy vuelven a ver la luz gracias a un meticuloso cuidado.
“Son prendas hechas a mano de excelente calidad y muy lindas porque ella era muy buena para tejer y coser. Además, tiene un gran significado. Yo adoraba a mi abuela, así que es bonito tener su energía entre nosotros”, afirmó conmovida.







