Si bien Johnny Herrera es fanático de Universidad de Chile, el exportero continúa recibiendo muestras de cariño en la Región de Valparaíso. El pasado 19 de abril, un grupo de vecinos de Reñaca impulsó una curiosa propuesta que busca rebautizar una de las principales arterias del sector con el nombre del exarquero.

La idea consiste en cambiar la denominación de la tradicional Calle Bellavista, ubicada en el lugar donde Herrera residió durante su primera etapa en Everton entre 2007 y 2008.

La iniciativa fue dada a conocer semanas atrás por Informa Reñaca Noticias y rápidamente generó opiniones divididas entre los usuarios de redes sociales.

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La reacción de Johnny Herrera ante la posibilidad de tener una calle en Reñaca

En conversación con Las Últimas Noticias, el actual comentarista deportivo reconoció que en un principio no tomó en serio la propuesta. “Al principio pensé que era una broma. Entiendo que la idea nació por un exconcejal o exvecino. Yo viví hartos años en Bellavista con Subida El Encanto y siempre me topaba con los vecinos, siempre buenas migas”, relató.

Sin embargo, con el paso de los días comprendió que la iniciativa era real y decidió valorarla como una muestra de afecto tras su recordado paso por los Ruleteros.

Después caché que la gente era seria y lo tomé como tal. Es un halago más que cualquier otra cosa”, afirmó el exguardameta, quien mantiene un fuerte vínculo con el balneario viñamarino.

El exportero en Everton.
Johnny Herrera. El exportero en Everton.

Pese a que asegura sentirse “muy sureño” y recuerda con orgullo sus orígenes en Angol, Herrera reconoció que ha echado raíces en Reñaca: “No me considero viñamarino, soy de Angol, nacido y criado. Pero la familia de mi ex estaba allá y mi hijo Bruno también. Nos arraigamos en Reñaca, llevamos mucho tiempo y, aunque no me considero viñamarino, pretendo morirme en Reñaca también”.

El ídolo azul considera que el cariño de los vecinos responde tanto a su identificación con Everton como a la relación que ha construido fuera de las canchas.

“Creo que es por un todo. Estoy hasta en una comunidad de perros perdidos en Reñaca. Salgo a caminar a todos lados. Obviamente también está el arraigo por el hecho de haber sido el arquero del último Everton campeón. Cuando me dieron la opción de ir a Everton la primera vez ni siquiera pensé otra alternativa”, cerró.

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