
No tiene nombre ni tradición en el fútbol argentino, pero Godoy Cruz es hasta ahora el cuadro de mejor rendimiento en una competencia dura e inclemente. Por eso es relevante el paso de Colo Colo al superar a los mendocinos y alcanzar la tercera fase de la Copa Libertadores, asegurando además la participación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana en caso de no superar a Sportivo Trinidense.
Un mérito de Jorge Almirón, quien recibió un plantel armado, al que sólo llegaron Arturo Vidal (mucho para el medio local) y Lucas Cepeda, retornó Cristián Zavala y a última hora sumó al paraguayo Guillermo Paiva. Lo primero es que, con el exatacante de Santiago Wanderers, que ascendió en 1995 en el estadio Monumental, todos los futbolistas partieron de cero. Se abrieron las oportunidades y los jugadores resolverán en el campo si son capaces de responder a la confianza.
El empate 0-0 del jueves tuvo un lapso inicial de alto vuelo. Un cotejo áspero, de una intensidad inusual para los clubes criollos, que confunden la posesión con lentitud. Claro, tampoco se marca mucho y eso favorece la cadencia. En Macul, con poco más de 30 mil espectadores por la determinación de la Delegación Presidencial, observamos un ritmo brutal, donde el papel del árbitro uruguayo Andrés Matonte fue determinante. El juez colaboró para que pleito no tuviera pausas.
A Colo Colo no le sobra nada, sobre todo de tres cuartos de cancha en adelante. Por ahora no utilizó un centrodelantero natural. Ubicó a Carlos Palacios, que retrocedió mucho y pocas veces encontró la dinámica que proponía el rival. Es necesario que sume un par de cambios, porque de lo contrario no le alcanzará. El Cacique registró al menos tres situaciones claras, pero Bryan Cortés fue clave en el primer tiempo. Después, cuando hubo que cerrar la clasificación y Almirón no se puso colorado.
El problema es que insistió con Jeyson Rojas como extremo derecho, quizás buscando un lateral bis que acompañara a Oscar Opazo, pero no resultó. Tanto así que a los 21 minutos lo reemplazó. Un error del entrenador. Si su idea era poblar esa zona, el nombre de César Fuentes era, potencialmente, una mejor opción.

Está en los dos frentes el conjunto popular. Huachipato, a quien enfrentó en la final de la Supercopa (aún no se define el vencedor por los incidentes) es el rival del campeonato este domingo. No viene bien la escuadra de Javier Sanguinetti. Una opción para retomar el rumbo en el torneo Nacional.
Por ahora, Colo Colo hace los deberes y asegurar participación internacional. El funcionamiento asoma, aunque el lucimiento está lejano. No es poco si pensamos que hace 45 días las dudas abundaban.







