
Chile y Brasil empataban en uno de los mejores partidos del Mundial 2014, pero una jugada que pudo haber sido histórica terminó en una frustración que seis años después sigue siendo recordada. Mauricio Pinilla pateaba el balón directo al arco, en los últimos minutos del encuentro, pero el travesaño impidió el gol.
Ese tanto pudo haber eliminado a Brasil de su propio Mundial, pero finalmente no sucedió. Luego, Chile perdería en la definición a penales, en un partido en que la Roja tuvo a Brasil rezando para no quedar fuera.








