Algo desilusionados se fueron los hinchas de la Universidad Católica anoche, luego de que el equipo no pudiera doblegar en Copa Libertadores a Cruzeiro, que jugó gran parte del segundo tiempo con un hombre menos, debido a la expulsión de Keny Arroyo.

De todas formas, en lo numérico el saldo es positivo. La UC continúa puntero de su grupo, ahora con 7 unidades, y la fórmula es simple: si le gana a Barcelona en la próxima fecha, se clasifica a octavos de final, siempre y cuando en el duelo de Boca y Cruzeiro haya un ganador.

¿El problema? Si argentinos y brasileños empatan, da lo mismo el resultado que obtenga el equipo de Daniel Garnero, y todo se definirá en la última jornada, cuando los Cruzados viajen a Buenos Aires para presentarse en la siempre complicada Bombonera.

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