
Un 2026 tortuoso por donde se le mire es el que ha tenido Carlos Palacios en Boca Juniors, donde ni siquiera ha sumado minutos oficiales tras la larga recuperación de una operación en una de sus rodillas en febrero pasado.
La cirugía fue en el segundo mes del año, pero el problema con una sinovitis en el sector ya lo venía arrastrando desde los últimos meses del 2025, algo que se volvió imposible de llevar con el pasar del tiempo.
En paralelo, el rendimiento del chileno en los Xeneizes tampoco ayudaba demasiado, pues nunca logró encajar del todo en el funcionamiento del equipo, lo que, sumado a uno que otro lío fuera de la cancha, ha llevado a que los hinchas pidan una y otra vez su salida del club.

El plan de Rodolfo Arruabarrena con Carlos Palacios
Y aquello evidentemente se podía dar en este mercado de fichajes, donde a La Bombonera arribó Rodolfo Arruabarrena, entrenador que llegó a ocupar el puesto que dejó Claudio Úbeda tras los fracasos del primer semestre.

El Vasco, que vivirá su segundo periodo como DT de Boca, llegó de inmediato tomando decisiones pesadas en la institución, ya que en su primer día le informó a 5 jugadores que no estarán en sus planes para el proyecto. Entre ellos, Edinson Cavani y Ander Herrera.
Pero no, contrario a lo que muchos pensaban, entre ellos no estaba Carlos Palacios, con quien el nuevo mandamás tendría un plan especial, que principalmente busca su salvación en el cuadro argentino.
Según la prensa al otro lado de la cordillera, el ex Colo-Colo, junto a Kevin Zenón y Alan Velasco, serían los tres jugadores que Arruabarrena tiene en carpeta para “revivirlos”, pues todos ellos tienen en común un bajo rendimiento en el último tiempo, lo que no se condice con el talento que poseen, siendo este punto el que los mantiene en el club.
Volviendo al chileno, el volante creativo lleva ya una semana entrenando a la par de sus compañeros, sin contratiempos que lo manden a la enfermería nuevamente, algo que no sucedía desde el año pasado y que ilusiona en torno al futuro de “la Joya”, apodo que nuevamente parecer tener que ganarse.







