
La salida de Alexis Sánchez de Sevilla abre un nuevo capítulo en su carrera, pero también deja una consecuencia inmediata que preocupa de cara a la próxima temporada.
A comienzos de julio, cuando la mayoría de los clubes europeos ya iniciaron sus trabajos de pretemporada o están a días de hacerlo, el delantero chileno vuelve a estar sin equipo y deberá resolver su futuro en pleno mercado de fichajes.
Un escenario que no es nuevo para Alexis Sánchez. Y es que en los últimos años, el tocopillano ha acostumbrado a definir su futuro cuando las pretemporadas ya están avanzadas, llegando en desventaja física y futbolística respecto de sus nuevos compañeros.
Un problema que Alexis arrastra desde hace cuatro temporadas
La tendencia comenzó en 2022, cuando terminó su ciclo en Inter de Milán. Tras quedar libre, Alexis recién fue anunciado por Olympique de Marsella en agosto, perdiéndose buena parte de la preparación del equipo francés antes del inicio de la temporada.
La historia volvió a repetirse un año después. Luego de finalizar su contrato con Marsella, el atacante pasó varias semanas buscando un nuevo destino y terminó regresando al Inter cuando la pretemporada ya había concluido. Aquella demora también influyó en su adaptación y en la escasa continuidad que tuvo durante el primer tramo de la campaña.

El tercer episodio llegó en 2024. Después de cerrar su segundo ciclo en el conjunto italiano, el chileno permaneció nuevamente sin club durante gran parte del mercado hasta convertirse en refuerzo del Udinese, incorporándose cuando el plantel ya llevaba varias semanas de trabajo.
El resto es historia. Alexis Sánchez volvió a cambiar de club, fichó por el Sevilla a principios de septiembre de 2025 y acumuló su cuarta ausencia consecutiva en las pretemporadas europeas.
Ahora, sin un acuerdo cerrado con otro equipo y con las pretemporadas comenzando en Europa, el goleador nacional corre el riesgo de llegar nuevamente con retraso a su próximo destino.

El próximo desafío será romper una tendencia que lo ha perjudicado
Más allá del nombre del club que finalmente elija, incorporarse tarde supone una dificultad importante. Los entrenadores suelen aprovechar la pretemporada para consolidar la idea de juego, evaluar el estado físico del plantel y definir las primeras formaciones de la temporada.
Esa situación también ha terminado afectando la competencia interna de Alexis Sánchez. En varias de sus últimas experiencias debió esperar para alcanzar el ritmo de sus compañeros antes de pelear por un puesto como titular, algo que terminó condicionando su protagonismo durante los primeros meses.
Mientras su futuro sigue abierto, el delantero chileno deberá resolver cuánto antes cuál será su próximo desafío. Cada día que pasa sin cerrar un nuevo contrato aumenta la posibilidad de que vuelva a perderse la pretemporada, una historia que ya se repitió en las últimas cuatro campañas y que amenaza con convertirse en una constante por quinto año consecutivo.







