
El susto quedó atrás. Después de un estreno con más sobresaltos de los esperados, Novak Djokovic volvió a mostrar su versión más temible en Wimbledon y dejó en claro que, cuando encuentra el ritmo, sigue siendo un rival prácticamente imposible de descifrar. El serbio no dio espacio para las dudas y despachó con autoridad a Stefanos Tsitsipás para instalarse en la tercera ronda del tercer Grand Slam de la temporada.
El siete veces campeón del All England Club impuso toda su jerarquía para derrotar al griego por un contundente 6-3, 6-4 y 6-2 en apenas una hora y 40 minutos. Muy lejos quedó el trabajoso debut frente al chino Yibing Wu, cuando necesitó cuatro sets para avanzar. Esta vez, “Nole” fue una máquina de precisión y controló el encuentro de principio a fin.
Tsitsipás, quien alguna vez llegó a ser número tres del mundo, simplemente no encontró respuestas. El serbio manejó los intercambios con autoridad, castigó cada error de su rival y amplió una estadística que refleja el dominio absoluto entre ambos: ahora suma trece victorias en quince enfrentamientos frente al tenista heleno, que volvió a quedarse sin argumentos ante uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

El duelo, disputado bajo techo debido a la falta de luz en Londres, terminó siendo un auténtico monólogo del ganador de 24 títulos de Grand Slam. Djokovic dejó atrás cualquier señal de irregularidad exhibida en su estreno y volvió a transmitir la sensación de que, conforme avanza el torneo, también eleva su nivel.

Próximo desafío de Djokovic
Con la confianza renovada y sin haber cedido un solo set en esta oportunidad, el serbio ya pone la mira en la tercera ronda. Su próximo desafío será el francés Arthur Rinderknech, quien eliminó al estadounidense Martin Damm. Si mantiene la versión exhibida este miércoles, Djokovic vuelve a perfilarse como uno de los grandes candidatos para conquistar un histórico octavo título en la Catedral del tenis.







