
Tras un inicio de semana marcado por bajas temperaturas en gran parte de la zona central, las condiciones meteorológicas sufrirán grandes modificaciones durante los próximos días. Un cambio en la configuración atmosférica abrirá paso al retorno de las precipitaciones en el centro y sur de Chile.
Así lo confirmó el periodista especializado en meteorología de Mega, Alejandro Sepúlveda, en su reciente pronóstico del tiempo, quien añadió que para los siguientes días “se espera la incursión de tres sistemas frontales”.


Las regiones que tendrán precipitaciones esta semana
De acuerdo con lo explicado por el especialista, el primer pulso de inestabilidad ingresará durante la jornada de este martes 23 de junio. La parte frontal tocará inicialmente el área sur del mapa, especificando que “el primer frente arribaría el martes a la región de Aysén; alcanzaría Chiloé en la tarde y el resto de Los Lagos en la noche”. No obstante, Sepúlveda aclaró que esta en particular “no traerá un volumen importante de lluvia ni de viento”.
Hacia la madrugada del miércoles, este mismo fenómeno se desplazará de forma debilitada hacia Los Ríos, La Araucanía y sectores específicos de la provincia de Arauco, en el Biobío.
El frente más relevante de la semana
El segundo sistema frontal hará su entrada el jueves, afectando las zonas más australes en un comienzo. Alejandro Sepúlveda hizo especial énfasis en este evento, advirtiendo que podría convertirse en el fenómeno “más interesante” de la semana, debido a su potencial de desplazamiento.
Según sus proyecciones entregadas en Mega, esta banda lluviosa tiene posibilidades de extenderse con fuerza el viernes hacia las regiones del Maule, Ñuble y Biobío. Pese a esto, el profesional llamó a mantenerse atentos a las actualizaciones de los modelos meteorológicos, apuntando que “hay que ver cómo se comportará la alta presión el resto de la semana”.
Finalmente, el tercer sistema de bajas presiones se presentará durante el fin de semana, concentrando su actividad entre el sábado y domingo, principalmente en Magallanes y ciertos sectores de Aysén, cerrando un ciclo de constante movimiento climático en el extremo sur chileno.







