
A medida que la nueva estación tiñe de tonos anaranjados y ocres las calles de Santiago, la búsqueda de espacios para caminar tranquilamente y disfrutar del aire fresco se vuelve una nueva prioridad.
En medio del pulso acelerado de la capital existe un rincón que parece sacado de otro país, donde el tráfico desaparece entre senderos de vegetación perfectamente cuidados y que en abril regala postales únicas.
Se trata de la Plaza La India, un paraje que muchos transeúntes pasan por alto, pero esconde uno de los entornos más contemplativos de la comuna.

Un recorrido cargado de historia

La plaza invita a un recorrido pausado, permitiendo apreciar la arquitectura del entorno y la quietud que solo un parque de estas características puede ofrecer en medio de un sector tan urbano en Providencia.
En su interior, hay esculturas que rinden homenaje al gran país del oriente, con figuras como Gandhi, Nehru y Tagore, las cuales fueron esculpidas por Claudí Tarregó, un artista catalán que se instaló en el país para poner una fábrica que con el tiempo se convertiría en Muebles Sur.
Además, en el espacio hay una gran variedad de flora, como papirotes del Nilo y otras especies que entregan una belleza de paisaje junto a una piscina donde se posicionan las esculturas.
Atractivos cerca de la Plaza La India

Para aquellos que sientan la visita a la Plaza La India como una escapada corta, la zona ofrece otro punto estratégico para complementar un día perfecto de otoño sin alejarse demasiado.
El Parque de las Esculturas se ubica a tan solo unos minutos caminando hacia el oriente, donde es posible encontrarse con más de 30 obras de artistas nacionales e internacionales, funcionando como el complemento ideal.








