
Preocupación genera el aumento de cálculos renales en Chile, donde en los últimos 30 años la prevalencia general de esta afección ha crecido alrededor de 70%, según indica el urólogo de Clínica Santa María, Dr. José Antonio Salvadó.
En detalle, la litiasis urinaria, más conocida como la formación de cálculos renales, es un depósito de minerales que se acumulan en la vía urinaria formando piedras que pueden quedarse en el riñón, vejiga o uréteres (conductos que conectan los riñones y la vejiga). Además, son de distintos tamaños, desde un grano de arroz hasta el porte de la palma de una mano.
Cabe destacar que la incidencia de esta enfermedad ha aumentado en las últimas décadas, afectando a casi 2 de cada 10 chilenos, en su mayoría hombres entre 40 y 60 años.
¿Por qué se producen los cálculos renales?
Entre las causas que producen estas piedras, están las enfermedades metabólicas y malformaciones en la vía urinaria. Sin embargo, un estudio realizado por Clínica Santa María y académicos de las universidades Finis Terrae, de La Frontera y Autónoma de Chile, indica que el estilo de vida sedentario y los hábitos de alimentación también serían un factor clave.
"Al analizar los principales componentes de litiasis urinaria en un grupo de 649 pacientes, encontramos que el calcio se presentaba en un 75% de los cálculos, seguido por oxalato de calcio, composiciones mixtas de calcio, hidroxiapatita y ácido úrico", explicó el Dr. Salvadó.
Estos resultados llevaron a los expertos a pensar que "la formación de estos depósitos minerales estaría estrechamente relacionada a nuestros hábitos alimenticios, deportivos y la tendencia al alza de enfermedades crónicas asociadas a litiasis, las que han ido adquiriendo un comportamiento similar a la de países desarrollados".

¿Cuáles son los síntomas de los cálculos renales?
Asimismo, según sostiene Mayo Clinic, un cálculo renal no suele causar síntomas hasta que comienza a desplazarse por del riñón o pasa a los uréteres. En caso de que la piedra quede alojada en este último lugar, puede bloquear el flujo de orina y hacer que el riñón se hinche y el uréter tenga espasmos, lo que puede causar mucho dolor. En ese momento podrías experimentar alguno de los siguientes síntomas:
- Dolor punzante e intenso en los costados y la espalda, debajo de las costillas.
- Dolor que se propaga hacia la parte baja del abdomen y la ingle.
- Dolor que viene en oleadas y cuya intensidad fluctúa.
- Dolor o sensación de ardor al orinar.
- Orina de color rosada, roja o café.
- Orina turbia o con olor desagradable.
- Necesidad constante de orinar u orinar en pequeñas cantidades.
- Náuseas y vómitos.
- Fiebre y escalofríos si existe una infección.
¿Cómo prevenir los cálculos renales y cuál es su tratamiento?
Cuando no se trata de enfermedades o malformaciones, hay algunas formas en las que se podría prevenir en cierta medida esta afección, como llevar dietas equilibradas, realizar ejercicio físico y evitar el exceso de sal, azúcar, proteína animal y la deshidratación.
Además, algunos suplementos alimentarios y medicamentos pueden aumentar el riesgo de tener cálculos renales, como la vitamina C, los laxantes (cuando se usan en exceso), los antiácidos a base de calcio y ciertos medicamentos utilizados para tratar las migrañas o la depresión.
Por otra parte, en el caso de los cálculos pequeños con síntomas mínimos, no se requiere un tratamiento invasivo, sino que podrías expulsarlo con el consumo de agua (entre 1,8 a 3,6 litros diarios) o medicamentos administrados por un doctor, como los alfabloqueadores, que incluyen, por ejemplo, tamsulosina (Flomax) y la combinación de dutasterida y tamsulosina (Jalyn).
En el caso de los cálculos grandes y que producen dolor, se puede requerir procedimientos como la Nefrolitectomía Percutánea, Uretero-Renoscopía flexible y Litotripcia extracorpórea, cirugías quirúrgicas que son mínimamente invasivas.








