Tras su reciente salida de Everton de Viña del Mar, el técnico argentino Javier Torrente abordó en conversación con En Cancha su futuro profesional, la posibilidad de dirigir a Santiago Wanderers y la intensidad del clásico porteño frente a los caturros.
El exentrenador ruletero dejó en claro que, más allá de la identificación que tiene con el conjunto Oro y Cielo debido a sus tres pasos por el club, su mirada es estrictamente profesional y no descarta cruzar la vereda.
“Uno se debe a la institución que le paga. Somos profesionales: futbolistas y técnicos entendemos cómo funciona esto. Pese a que tengo un cariño especial por Everton, si mañana surge la posibilidad de dirigir a Wanderers, por supuesto que no la descarto”.
Torrente incluso reveló que estuvo muy cerca de dirigir a los porteños. “Hace algunos años, cuando el club estaba peleando el descenso, también estuve en la conversación para asumir. Más allá de las identificaciones, es un equipo de la comarca y como profesional uno se debe al club que lo contrata”.
El peso del clásico porteño
Consultado por la histórica rivalidad entre Everton y Santiago Wanderers, el estratega no dudó en dimensionar la magnitud del enfrentamiento que paraliza a la costa de la Quinta región.
“La rivalidad entre Valparaíso y Viña es muy fuerte. Yo diría que, en términos de pasión, Everton-Wanderers es el segundo clásico más intenso del fútbol chileno, después de Colo Colo con la U”.
Para Torrente, el clásico porteño se ubica por encima de otros duelos tradicionales del país, considerando su carga histórica y la identidad territorial que lo envuelve.
“Después del Superclásico, los cruces entre Católica con Colo Colo o con la U no alcanzan ese nivel de rivalidad histórica. En el sur también existen clásicos muy marcados, pero por tradición y pasión, creo que Wanderers-Everton está entre los más potentes del país”.