
Luca Pontigo tuvo un debut soñado con la camiseta de Lota Schwager en Segunda División, donde anotó el único tanto del club para empatar 1-1 frente al Santiago Morning de Esteban Paredes y Carlos Muñoz.
El Tanque, que ahora es el DT del Chago, y Carlos Muñoz, en ese entonces delantero del Cacique, vieron cómo Luca iniciaba su camino como futbolista cuando debutó en Colo Colo. Ahora los tres se enfrentaron en el último eslabón del profesionalismo chileno.
Con 31 años, Pontigo regresó al fútbol tras un 2025 en el que estuvo inactivo. En ese contexto, conversó con En Cancha sobre la vuelta larga que ha dado en su carrera y las espinas que le quedaron desde su estadía en el Estadio Monumental.
Si bien el campeón con Coquimbo Unido en 2021 revela que le guarda bastante cariño a los albos, confirma que ya dejó atrás su etapa de fanatismo por el Cacique: “No es lo mismo que cuando tenía 15 años”.

—Es inevitable preguntarte por tu paso por Colo Colo, sobre todo considerando que este fin de semana enfrentaste a Santiago Morning. En tu primer año en Colo Colo compartiste con Esteban Paredes y Carlos Muñoz, que hoy están en ese equipo. ¿Cómo fue ese reencuentro?
Sí, compartí con Esteban en el plantel, y también coincidimos después en Coquimbo Unido. Hay mucho cariño por él, porque cuando debuté me ayudó bastante en ese proceso. También siento mucha admiración, tanto por él como por otros compañeros de esa etapa. El otro día, eso sí, el encuentro fue muy breve. Yo fui con la mentalidad de ganar y estaba muy concentrado en el partido. Después, en la salida, me demoré un poco y alcanzamos a saludarnos rápidamente. Además, como siempre, a Esteban la gente se le acerca mucho para pedirle fotos y él siempre se da el tiempo para eso.
—¿Cómo recuerdas tu formación en Colo Colo y esos primeros años en el club?
En Colo Colo uno recibe una formación bastante completa. Me tocó trabajar con técnicos como Héctor Tapia, que después también lo tuve en Coquimbo, y que me aportó mucho, sobre todo siendo él delantero en su etapa como jugador. También recuerdo con mucho cariño al profesor Hugo González y a otros entrenadores que marcaron mi etapa. Son experiencias que uno valora mucho: viajes, pretemporadas, el día a día en el club. También compartí con referentes como Miguel Riffo, que desde su experiencia aportaban mucho. Fue una etapa muy gratificante.

—Mirándolo ahora con más madurez, ¿cómo evalúas ese proceso, considerando el camino que has tenido después en el fútbol?
Cuando uno empieza a subir al plantel y a tener minutos, empieza a proyectarse y a pensar en otros objetivos. En mi caso, creo que todo se dio muy rápido y no alcancé a disfrutar completamente esa etapa. Sentía que tenía que estar completamente enfocado, incluso más del 100%, porque es un club muy grande, donde tienes que hacer todo bien para que las cosas resulten. También creo que uno necesita apoyo en distintos aspectos para poder consolidarse en un club así.
—¿A qué te refieres con ese apoyo?
A todo en general: familia, entorno, apoyo dentro y fuera del club. Uno no puede hacer todo solo. Hay muchos factores que influyen en el rendimiento dentro de la cancha. No lo digo como una excusa ni para responsabilizar a alguien, pero sí creo que son varios elementos los que influyen en el desarrollo de un jugador.
—¿Te quedó la sensación de que te faltó tiempo para consolidarte en Colo Colo?
En un principio, sí. Cuando era más joven, era muy hincha del club y me habría gustado que las cosas se dieran de otra manera, para haber continuado ahí y tener una carrera distinta. Pero con el tiempo entendí que las cosas pasan por algo. No me quedo dándole vueltas a lo que pudo haber sido. También hay que ser autocrítico: uno está donde está por lo que hizo y por cómo se dieron las situaciones. Probablemente hubo momentos en que podría haber hecho más para revertir ciertas cosas. El éxito no llega solo, hay que trabajar y, cuando las cosas no salen, hay que esforzarse más o ser más inteligente.

—¿Sigues siendo hincha?
No sé si tan hincha como antes. Hay un cariño muy grande por el club, pero con el paso por distintos equipos uno también entiende mejor cómo funciona el fútbol. Siempre voy a querer que a Colo Colo le vaya bien, pero no es lo mismo que cuando tenía 15 años.

—¿Cuál consideras que ha sido el momento más importante de tu carrera? ¿Y hay algún club donde te hayas sentido especialmente identificado?
A nivel personal, el momento más importante fue mi debut, y también haber marcado un gol en el Estadio Monumental. Son recuerdos que guardo con mucho cariño. A nivel colectivo, creo que en Deportes Santa Cruz fue donde me sentí mejor futbolísticamente. De todas formas, he vivido tres ascensos en mi carrera y todos los recuerdo de buena manera. El ascenso con Copiapó, aunque no tuve tanta participación en la última etapa, también lo valoro mucho. Y el de Coquimbo fue especial, porque me costó ganarme la titularidad y tuve que responder en momentos importantes para el equipo. Son distintas experiencias, pero prefiero quedarme con los buenos momentos.






