
Universidad de Chile fue eliminado este domingo de la Copa de la Liga y, más allá del resultado, volvió a mostrar una versión opaca que preocupa al cuerpo técnico y a la hinchada.
La jornada, ya tensa por el rendimiento colectivo, se complicó aún más cuando Charles Aránguiz, pieza central en el mediocampo azul, salió llorando de la cancha por una lesión.
La lesión de Charles Aránguiz
Según la información que manejan en la interna del club, Aránguiz será sometido a estudios este lunes para determinar la gravedad exacta de la lesión, que en un prinicipio sería en el gemelo derecho.
De confirmarse el pronóstico que hacen puertas adentro, el jugador quedaría fuera de lo que resta de la primera rueda del torneo. Eso incluye: el enfrentamiento ante La Calera, el duelo contra O’Higgins y los compromisos por la Copa Chile.
El club, prioriza una recuperación adecuada y completa para el volante, evitando apresurar su regreso. La idea en la interna es darle tiempo y tratamiento específico para minimizar riesgos a mediano plazo, considerando el historial del puentealtino.


La U deberá reemplazar al Príncipe
La pérdida de Aránguiz plantea preguntas inmediatas sobre cómo reconfigurar el mediocampo. El técnico podría recurrir a una alternativa de mayor trabajo físico como Israel Poblete (que viene saliendo de una lesión) para cubrir el despliegue o apostar por un volante con mejor salida para mantener la dinámica ofensiva como Javier Altamirano.
Ahora, la U espera los resultados formales de los estudios médicos. En función de esos exámenes se definirá el plan de tratamiento y el calendario estimado de recuperación.
Mientras tanto, el plantel ya asume su ausencia para lo que queda de primera rueda y trabaja en alternativas para enfrentar los choques ante La Calera, O’Higgins y la Copa Chile.







