
Rangers de Talca es un desastre, dentro y fuera de la cancha. El cuadro rojinegro es colista absoluto de Primera B, sin triunfos y apenas tres empates, balance que ya le costó el puesto a dos entrenadores: Erwin Durán primero y, tras la última fecha, Jaime Vera.
Pero, además, el plantel se ha ido despotenciando. La semana pasada se anunció la salida del uruguayo Sebastián Ribas, uno que había llegado como figura este año pero se marchó por “razones personales”. Y ahora se suma otro refuerzo que estaba llamado a marcar diferencias, pero que terminó entreverado en un confuso incidente.
Se trata del argentino Mauro González, quien fue despedido este martes, a casi dos meses exactos de protagonizar un grave accidente automovilístico. De hecho, la decisión del club se basó en razones de disciplina.

El volante trasandino ya había estado en Talca en 2024, y había regresado este año, pero su segundo paso por el club fue totalmente decepcionante, y quedará para siempre marcado por el incidente que ocurrió la madrugada del viernes 20 de marzo que lo dejó internado en su momento, y luego sin posibilidades de volver a las canchas.
Por eso, Rangers decidió rescindir de forma anticipada su contrato.
Lo “bueno dentro de lo malo” es que, mientras el club sigue buscando a un reemplazante para Vera, ahora cuenta con dos cupos de extranjero de cara al próximo mercado de fichajes de mitad de año. Habrá que ver si deciden utilizarlos, en pos de buscar la salvación en el segundo semestre.







