Deportes La Serena sumó un nuevo golpe en una temporada que sigue cuesta arriba. La derrota por 1-0 frente a Cobreloa sentenció la eliminación de los Papayeros en la fase de grupos de la Copa Chile y profundizó una crisis que también se refleja en el Campeonato Nacional, donde el equipo se mantiene a solo cinco puntos de la zona de descenso.
Tras el encuentro, el entrenador Felipe Gutiérrez enfrentó los micrófonos y no escondió la decepción por un nuevo tropiezo.
Si bien explicó que el compromiso se desarrolló tal como lo habían planificado desde lo táctico, lamentó que su equipo no lograra aprovechar las pocas ocasiones generadas y terminara pagando caro el gol convertido por el conjunto loíno.
“Era un partido duro desde todos los sentidos. Sabíamos el plan de juego que teníamos que hacer, pero nos costó bastante. En el segundo tiempo tuvimos algunas situaciones y lamentablemente ellos se encontraron con un gol. Más allá de eso, creo que no tuvieron tantas ocasiones”, analizó.
Felipe Gutiérrez asume el fracaso en La Serena
El exseleccionado chileno no eludió el complejo presente que atraviesa el club y reconoció que la eliminación será vista como un fracaso por los hinchas, aunque pidió que el golpe no afecte el rendimiento del plantel en la segunda rueda del Campeonato Nacional.
“Fracaso, obviamente, para la gente. Entiendo que, como hinchas, este tipo de situaciones las transforman en fracasos. Nosotros tendremos que buscar herramientas, darle duro y levantar cabeza. Les pedí a mis jugadores que mantengan la cabeza arriba. Las críticas y los cuestionamientos me los llevaré yo. Me hago responsable del 100% de todo lo que pueda pasar en la cancha”, afirmó.
En esa misma línea, insistió en que el gran objetivo ahora será evitar que la eliminación repercuta en la lucha por la permanencia: “No podemos terminar el año peleando el descenso, porque eso sí sería un tremendo fracaso”.
Durante la conferencia de prensa también fue consultado por los rumores que apuntaban a una posible salida tras la eliminación. Gutiérrez aseguró que desde la dirigencia no le han comunicado ninguna decisión respecto de su continuidad y que, incluso, el club continúa trabajando junto a su cuerpo técnico en la búsqueda de refuerzos para afrontar la segunda parte de la temporada.
“Nuestro dueño y Francisco Bozán no me han traspasado ningún tipo de información. Mi ayudante técnico recién llegó y estamos viendo el tema de los refuerzos”, explicó.
De todas formas, dejó en claro que, si siente que su proceso no tiene posibilidades de revertirse, será él mismo quien tome la decisión de dejar el cargo.
“Entiendo cómo funciona el fútbol y el cuestionamiento a los técnicos. Si en algún momento vemos que esto lamentablemente no da para más, yo voy a ser el primero en levantar la mano y dar un paso al costado”, sentenció.