
Universidad Católica timbró una jornada imborrable para el fútbol nacional. Al vencer a Boca Juniors en su propio reducto, los cruzados no solo avanzaron como líderes del “grupo de la muerte” a los octavos de final de la Copa Libertadores 2026, sino que además se convirtieron en el primer equipo chileno en ganar un partido oficial por los puntos en la mítica Bombonera.
Pese a la magnitud del logro, el entrenador de la Franja, Daniel Garnero, mantuvo los pies sobre la tierra en conferencia de prensa. Junto con manifestar su tremenda alegría, el estratega paraguayo sorprendió al realizar una profunda autocrítica respecto al juego de sus dirigidos en Buenos Aires.
La felicidad de Garnero y el punto de quiebre en la Copa
El exseleccionador de Paraguay no ocultó el tremendo orgullo que le genera el plantel que compone la precordillera. “La verdad es que estamos muy contentos; en la charla hablé un poco respecto de lo que fue la Copa Libertadores, no solo de este partido. Estamos muy ilusionados, la verdad es que tenemos un plantel con un gran compromiso, con muy buenos rendimientos y se ha visto”, comenzó señalando el DT.

Al momento de buscar la clave que enderezó el rumbo de la UC en el certamen tras un inicio dubitativo, Garnero apuntó a un momento clave en el territorio internacional. “Perder el primer partido con Boca de local (en el Claro Arena) nos afectó mucho anímicamente”, confesó.
De inmediato señaló el bálsamo que significó la siguiente jornada: “Pero ganar en Brasil, hacer el partido que hicimos, nos dio mucha confianza y seguridad, nos mostró lo que podíamos hacer. El grupo tomó seguridad, estábamos convencidos”.

Lejos de conformarse con el resultado, el técnico trasandino evidenció su faceta más detallista y le mandó un recado a sus futbolistas, recordando que aún restan deudas pendientes en el plano local.
“Perdimos algunos puntos en el campeonato local también por responsabilidad nuestra, cosas que tenemos que seguir mejorando, pero estamos muy satisfechos por lo que hicimos en la Libertadores”, argumentó.
En esa misma línea, Garnero profundizó en los ripios tácticos observados ante el cuadro xeneize: “Me quedo con la clasificación, ganar de visitante en una cancha tan difícil y ser primeros del grupo era nuestro objetivo que nos planteamos. Pero pudimos hacerlo mejor, hay que corregir cosas, tenemos un plantel de muy buenos futbolistas, con un compromiso muy grande y así se pueden conseguir cosas importantes”.
La pizarra en La Bombonera y el aviso para los “mata-mata”
Respecto a cómo se planificó el encuentro de este jueves ante el gigante argentino, el estratega reconoció que el trámite no se dio exactamente como lo ideó en el pizarrón, aunque valoró la eficacia de sus transiciones.
“La idea era jugar más arriba y nos costó, jugamos con un equipo que tiene muy buenos futbolistas, pero nosotros tenemos gente rápida y podíamos hacer las transiciones con las que llegamos al gol. Al final queríamos que terminara el partido, pero la mejor manera de hacerlo era teniendo la pelota”, explicó.
Finalmente, de cara al gran desafío de los octavos de final, Daniel Garnero advirtió que la dureza del grupo previo sirvió como el mejor gimnasio para lo que viene.
“Los mata-mata son durísimos, pero nos tocó un grupo tan difícil que nos entrenamos bien. Contra rivales tan difíciles, nos entrenamos bien para tener una buena fase de eliminación”, acuñó el DT.
Por último, Garnero cerró con un deseo integrador: “Ojalá que a los equipos chilenos les vaya bien y eso potencie futbolistas como también a la selección”.








