
1 de enero y Universidad de Chile entra oficialmente en modo 2026. Este viernes comenzará el trabajo con juveniles bajo el mando de Francisco Meneghini, y el lunes arrancará la pretemporada del primer equipo en el CDA.
En ese contexto de inicio de ciclo y toma de decisiones, hay un tema que el club no puede postergar: los contratos que expiran a fines de este año y que pueden marcar la planificación del club.
Dentro del plantel actual de Universidad de Chile, hay cuatro jugadores clave que terminan contrato el 31 de diciembre de 2026, todos titulares indiscutidos durante el ciclo de Gustavo Álvarez y, además, integrantes del top 5 del plantel en valor de mercado.
Dejar pasar el tiempo sin resolver su situación abre un escenario complejo: desde julio podrían negociar como agentes libres, con el riesgo de partir a costo cero.
Además del factor deportivo, una eventual salida libre significaría una pérdida mayor para las arcas del club. Por lo mismo, este primer semestre aparece como decisivo: renovar, vender a tiempo o asumir el riesgo.
Lucas Assadi, el activo más valioso y la decisión más sensible de la U
El caso más relevante es el de Lucas Assadi. Con contrato hasta fines de 2026 y un valor de mercado cercano a los 3 millones de euros, el volante ofensivo no solo es el jugador más caro del plantel, sino también una de las grandes figuras de la temporada 2025.
Assadi consolidó su rol protagónico, sumó continuidad y volvió a despertar interés desde el extranjero, por lo que su situación contractual es importante para los azules.
Para la U, el dilema es evidente: blindarlo pronto con una renovación acorde a su estatus, o bien evaluar una venta antes de mitad de año para no exponerse a perder su principal activo sin retorno económico.

Con Meneghini iniciando un nuevo proceso, la decisión sobre Assadi también será una señal institucional: qué lugar ocupa el talento formado en casa dentro del proyecto de Paqui en 2026.

Calderón, Sepúlveda y Guerrero: también en riesgo
Pero no solo Assadi es objeto de preocupación en La Cisterna. Franco Calderón aparece como uno de los casos más sensibles del plantel. El central, con un valor de mercado cercano a los 1,8 millones de euros, fue uno de los pilares defensivos del equipo durante la temporada 2025.
Una situación similar vive Matías Sepúlveda. El zurdo, capaz de desempeñarse como volante o lateral izquierdo, fue clave durante la temporada 2025.
Su valor de mercado ronda los 1,2 millones de euros, cifra que refleja no solo su rendimiento, sino también su versatilidad, una cualidad especialmente apreciada en el extranjero.
En el caso de Maximiliano Guerrero, el extremo derecho fue una pieza constante en el once, aportando sacrificio, despliegue y desborde, con un valor de mercado cercano al millón de euros.
Su situación contractual también alerta, considerando que se trata de un jugador con una edad exportable y con mercado potencial dentro y fuera del país de cara a una posible venta.

Renovar o vender: el dilema que marcará el primer semestre
Con el inicio de la pretemporada y la llegada de Meneghini, la U entra en una etapa donde las decisiones no pueden esperar. Renovar implica inversión y confianza en sus jugadores; vender ahora, una señal para evitar pérdidas futuras.
Lo que parece claro es que dejar correr el tiempo sin definición es el peor escenario posible. En un año que comienza con ilusión y cambio de ciclo, estos cuatro nombres son una de las primeras preocupaciones del 2026 en la U.







