
Un remezón de proporciones se sintió en la Universidad de Chile esta semana, luego de que Michael Clark anunciara públicamente -a través de una carta- que daba un paso al costado en el directorio y dejaba vacante el puesto de presidente.
Casi al final de su misiva, un párrafo prendió la ilusión de los hinchas de la U, pues hacía alusión al anhelo más profundo de los seguidores del Romántico Viajero: el estadio propio.
“No tengo dudas de que, bajo la hoja de ruta que hemos escrito junto con el Directorio, los éxitos deportivos no tardarán en ser permanentes y pronto podrá ser anunciado el gran anhelo por el que hemos trabajado arduamente: tener un coliseo deportivo que nos permita contar con él de manera permanente”, decía el escrito. Sin embargo, hoy tiraron a la basura aquella promesa...

Dedito para abajo para el estadio de la U
Andrés Weintraub, representante de la Casa de Estudios en el directorio de Azul Azul, conversó con TVN Deportes y fue enfático en señalar: “Del tema estadio no he escuchado nada los últimos dos años”.

“Todos los hinchas de la U queremos un estadio, pero ya van cinco o seis años en los que no pasa nada”, agregó, para luego dejar en claro sus diferencias con cómo se están llevando las cosas al interior del CDA.
“Estamos preocupados por todo lo que está pasando en Azul Azul. No estamos convencidos de cómo se está manejando. Partió con esto de que los dueños sean un fondo de inversión que maximizan utilidades. Si bien el éxito deportivo ayuda a las ganancias, no siempre está alineado con el tema social, y ahí hemos estado en desacuerdo”, cerró.







