
La crisis institucional que arrastra a Universidad de Chile desde la caída del grupo Sartor entró esta semana en una fase decisiva. Este jueves, el 13° Juzgado Civil de Santiago accedió a avanzar con el proceso de quiebra de Asesorías e Inversiones Sartor S.A. anteriores accionistas mayoritarios de Azul Azul.
El fallo destrabó un proceso que llevaba casi un año paralizado y dejó a Michael Clark, expresidente de Azul Azul y controlador del 63,07% de la concesionaria a través del Fondo de Inversión Privado Tactical Sport, sin la última herramienta con la que contaba para defender su postura.
Esa herramienta era un requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad presentado ante el Tribunal Constitucional. Y fue justamente la caída de ese recurso, dos días antes, lo que abrió la puerta a la liquidación forzosa de sus acciones.
El documento con el que el TC desechó el argumento de Clark
En un documento al que tuvo acceso exclusivo En Cancha, la Primera Sala del Tribunal Constitucional resolvió declarar inadmisible el requerimiento que Clark había presentado contra el artículo 97 de la Ley N°18.045 de Mercado de Valores, develando una serie de irregularidades cometidas por el empresario.
La acción buscaba que esa norma —la que define quién puede ser considerado “controlador” de una sociedad anónima— no se aplicara en el proceso de apelación que actualmente sigue ante la Corte Suprema.

Junto con declarar inadmisible el requerimiento, la resolución ordenó expresamente levantar la suspensión del procedimiento que había sido decretada el 25 de marzo. Ese alzamiento fue el que permitió que, menos de 24 horas después, la justicia civil avanzara con la quiebra de Sartor.
Todo esto comenzó luego de que la sociedad Inversiones Antumalal Limitada —de la que Clark es propietario— adquirió el 13 de diciembre de 2024 las cuotas del Fondo de Inversión Privado Tactical Sport sin haber realizado una Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA).
La defensa de Clark sostuvo ante el TC que la operación “no implicó transferencia de acciones de Azul Azul S.A. ni radicación de derechos políticos en el aportante. Conforme al diseño de la Ley, las facultades de administración y de ejercicio de los derechos inherentes a los activos del fondo se radican de manera exclusiva en la sociedad administradora del FIP, no en sus cuotacorrentistas”.
El TC desestimó la argumentación por una razón de fondo. El ente estableció que el conflicto sometido a su conocimiento “es un asunto de mera legalidad de competencia de los jueces del fondo”, y que son éstos los llamados a determinar si Clark, al adquirir el 63,07% de las acciones serie B de Azul Azul, queda comprendido dentro de la figura legal de “controlador”.

La U puede cambiar de dueño
En lo inmediato, la decisión del TC fue la llave que destrabó la liquidación forzosa de Sartor. Detrás de esto está BCI Corredores de Bolsa, quien busca que le salden una deuda de Sartor superior a los 5.700 millones de pesos.
Pero el efecto colateral afecta a Universidad de Chile. Con la liquidación de Sartor, la justicia debe avanzar hacia una revocatoria que apunta directamente a la operación mediante la cual Sartor le vendió a Clark su parte de Azul Azul.
Si esa revocatoria prospera, las cuotas del FIP Tactical Sport vuelven al patrimonio de Sartor y, desde ahí, el liquidador deberá rematarlas en el mercado para saldar las deudas. En otras palabras, el 63,07% de Azul Azul estará dispuesto al mejor postor.
A esta altura, las salidas para Clark se reducen. Una opción es alcanzar un acuerdo con Sartor en liquidación y pagar la deuda con BCI para mantener su posición accionaria en el Romántico Viajero.
Otra es vender voluntariamente su paquete antes del remate. La tercera, la que hoy aparece como la más probable, es que las acciones embargadas terminen en una subasta pública que abra la puerta a un nuevo controlador.
Mientras el escenario judicial se define, Universidad de Chile sigue compitiendo bajo la conducción de Fernando Gago, con un mercado de pases a la vista, definiciones pendientes en el futuro de algunos jugadores y la Copa de la Liga como horizonte deportivo inmediato.








