
Universidad de Chile ya mira de reojo el mercado de fichajes de mitad de año. Aunque la labor de la gerencia deportiva está enfocada en refuerzos, también hay una renovación que está cerca de cerrarse.
Se trata de Matías Zaldivia, capitán y referente del camarín, quien encara los últimos meses de contrato. Desde hace semanas la continuidad del central se convirtió en una de las prioridades del Centro Deportivo Azul.
El propio jugador había dejado clara su intención de quedarse. Lo dijo en conferencia y lo reiteró puertas adentro: su deseo es seguir vistiendo la camiseta azul.
El club, por su parte, también veía con buenos ojos la extensión. El problema para cerrar la extensión no estaba en las ganas, sino en un detalle del contrato que distanció a ambas partes.
El punto que mantuvo frenada la negociación
La traba tenía nombre propio. Azul Azul aplica a los futbolistas de mayor experiencia una política de renovación automática condicionada al cumplimiento de objetivos, ligada a la cantidad de minutos o partidos disputados.

Esa cláusula, habitual para jugadores en la etapa final de sus carreras, fue justamente la que enfrió las conversaciones. Zaldivia señaló explícitamente que no quería esta cláusula en su nuevo vínculo.
Según información de En Cancha, el zaguero de 35 años siente que se ganó el derecho de continuar sin estar sujeto a ese tipo de condición, mientras que la institución pretendía mantener ese criterio como parte de su política interna.
Los números, en todo caso, jugaban a favor del defensor. En la temporada 2026 suma 14 partidos —diez por la Liga de Primera y cuatro por la Copa de la Liga—, con un gol, una asistencia y 1.230 minutos en cancha.

Un acuerdo que toma forma
Con el correr de las semanas, las posturas empezaron a acercarse. El entendimiento apunta a un contrato de dos años y, sobre todo, sin la cláusula de minutos que había sido el principal escollo.
Es decir, la U cedería en el punto que más incomodaba al jugador para asegurar a uno de los líderes de su zaga, al menos hasta el 2028.
Resueltos los puntos de fondo, la atención se traslada ahora a la firma. Si nada se tuerce en los detalles finales, Zaldivia seguirá ligado al cuadro estudiantil para encarar los próximos desafíos del Romántico Viajero.







