El final de la primera rueda se acerca y Universidad de Chile llega a ella en una posición incómoda. Los azules se ubican en la novena posición de la Liga de Primera, muy lejos del líder Colo-Colo, que está 13 puntos por encima de los azules.

A eso se suma la eliminación de la Copa de la Liga, el primer fracaso formal del ciclo de Fernando Gago, y un plantel que, pese a la inversión del verano, todavía no encuentra su identidad.

Ante ese panorama, el mercado de invierno ya no es solo una oportunidad: es una obligación que obliga a tomar decisiones que pueden ser claves en el futuro de Universidad de Chile.

El cuadro laico necesita usar los tres cupos permitidos para traer refuerzos. El problema es que hacerlo en este caso implica resolver una interrogante que va más allá del nombre de los fichajes: ¿cuánto se le debe apostar a un proceso que aún no ha dado señales dentro de la cancha?

La promesa que quedó en deuda

Cuando Fernando Gago asumió el mando del equipo no quedó conforme con lo que vio en ataque y comunicó rápidamente a la gerencia deportiva su primera exigencia: la contratación de tres refuerzos de jerarquía para el mercado de invierno.

“No lo voy a tolerar”: la dura acusación de Fernando Gago tras eliminación de la U en Copa de la LigaLee también“No lo voy a tolerar”: la dura acusación de Fernando Gago tras eliminación de la U en Copa de la Liga

No era un pedido al vuelo. Era parte del diagnóstico que Pintita hizo del plantel que heredó y una condición explícita para construir su idea de juego en el Centro Deportivo Azul.

Esa señal fue interpretada en su momento como un rasgo de carácter. A diferencia de procesos anteriores en Universidad de Chile, donde el técnico de turno aceptaba los nombres sugeridos por la secretaría técnica, Gago llegó con una lista de peticiones.

El punto es que las semanas pasaron y los argumentos en la cancha no llegaron. El equipo cumple rendimientos irregulares, acumuló empates evitables y fue eliminado de la Copa de la Liga por Unión La Calera.

Si a eso sumamos la distancia con los albos en la Liga de Primera, se vuelve todo un dilema el mercado para la dirigencia y la opción de reforzar un proceso que no encuentra el rumbo dentro de la cancha.

Foto: Aton.
Fernando Gago. Foto: Aton.

Mayo y la Comisión de Fútbol, bajo presión

El mercado de invierno no le llega solo a Fernando Gago, también llega con el peso acumulado sobre Manuel Mayo. El gerente deportivo lleva el peso de dos inversiones millonarias que no han rendido lo esperado.

A principios de año, la U apostó fuerte por Octavio Rivero, quien fue comprado al Barcelona de Guayaquil, y Juan Martín Lucero, que llegó como carta de gol desde Fortaleza.

Los resultados no acompañaron esa apuesta. Lucero con un sueldo más alto del plantel no ha sido factor mientras que Rivero fue operado de la rodilla en abril con una recuperación proyectada de al menos cuatro meses.

La delantera, el área más reforzada del plantel, terminó siendo la más endeble. Mayo lo había definido en enero como el plantel que querían. Hoy ese plantel no alcanzó para clasificar ni para -por ahora- pelear el título.

En ese escenario, la nueva Comisión de Fútbol Masculino de la U quedó integrada por Héctor Humeres, José Miguel Insulza, Aldo Marín, Roberto Nahum y Pablo Silva.

Ese grupo de directores trabajará a la par con Mayo, que será quien deba ejecutar el mercado y responder ante esa comisión por las decisiones que tome.

El director Héctor Humeres ya lo adelantó en conversación con La Tercera: “No quiero dar una opinión sin hablar con el entrenador Fernando Gago. (…) El objetivo es escuchar al entrenador, para que nos diga qué se necesita para arrasar en la cancha“.

Mayo, por su parte, debe definir su postura con plena conciencia de que la ventana de invierno ha sido históricamente un dolor de cabeza en la U. El año pasado se incorporaron Sebastián Rodríguez, quien estuvo solo seis meses en el club, y Felipe Salomoni, que nunca logró consolidarse como titular.

Fernando Gago y Manuel Mayo se jugarán mucho en el mercado invernal. Foto: Aton.
Universidad de Chile. Fernando Gago y Manuel Mayo se jugarán mucho en el mercado invernal. Foto: Aton.

El margen para actuar también depende de Gago

El problema de fondo es que la U no tiene caja disponible para una inversión sin respaldo. Los costos fijos del plantel sumado a la delicada situación dirigencial obligan a vender para poder gastar.

Y ahí aparece la variable más delicada de todas: la U deberá plantearse vender a algunos de los jugadores que no son titulares con Gago para poder costear la incorporación de los refuerzos exigidos por el DT.

El mercado arrancará con todo eso sin resolver. La nueva directiva liderada por Cecilia Pérez llegó prometiendo un estilo de gestión diferente al que dejó Michael Clark. Por otra parte, la Comisión de Fútbol recién instalada tendrá su primer examen real en las próximas semanas.

Y Gago tendrá, por primera vez en la U, la posibilidad de construir el plantel a su medida. Si lo hace y el equipo no responde, los plazos empezarán a acortarse. Si la dirigencia no cumple lo prometido y el proceso se estanca, las preguntas apuntarán hacia otro lado.

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