El mercado de fichajes suele marcar el tono de una temporada. Más todavía cuando se trata de un refuerzo extranjero, con cartel goleador y presentado como una solución ofensiva para competir en la parte alta. Ese era el escenario que rodeaba a Cecil Aldana cuando llegó a Universidad de Chile a comienzos de año.
La historia, sin embargo, terminó muy lejos de las expectativas. La delantera cubana dejó de pertenecer al club tras alcanzar un mutuo acuerdo para poner fin al vínculo, cerrando un paso breve y sin dejar huella en el plantel femenino azul.
“El Club Universidad de Chile informa que la delantera Cecil Aldana dejó de pertenecer a nuestra institución”, comunicó oficialmente la institución.
En el mismo texto, la U explicó que la atacante continuará su carrera fuera del país. “La jugadora continuará su carrera en la Liga Ecuatoriana por motivos personales. Agradecemos su compromiso durante su paso por la U y le deseamos el mayor de los éxitos en sus próximos desafíos”, agregó el club.
Cecil Aldana se va de la U por la puerta trasera
La salida de Cecil Aldana golpea directamente la planificación del fútbol femenino azul. La atacante había sido anunciada en marzo como un refuerzo internacional de peso, luego de destacar en Liga de Quito y llegar con el antecedente de haber sido máxima anotadora durante la temporada 2025 en Ecuador.
En su presentación, Universidad de Chile la describió como una delantera llamada a potenciar el ataque de Las Leonas para competir tanto en el Campeonato Nacional como en la Copa Libertadores 2026. La expectativa era clara: sumar goles y jerarquía para acercarse a Colo Colo en la pelea por el título.
Nada de eso terminó ocurriendo. La cubana nunca logró consolidarse, no sumó el protagonismo esperado y se marchará por la puerta trasera, apenas meses después de haber sido presentada como una de las incorporaciones más importantes del plantel.
Otro golpe para la planificación deportiva azul
El caso también vuelve a instalar las dudas sobre la gestión de Manuel Mayo en la gerencia deportiva de Universidad de Chile. La salida de una jugadora extranjera que llegó como refuerzo relevante y que se va sin dejar huella representa un nuevo golpe para una administración que ya ha recibido críticas por distintas decisiones en la conformación de planteles.
En el fútbol femenino, donde cada cupo y cada inversión pesan más por la distancia que todavía existe con las albas, un fichaje de estas características no puede pasar inadvertido. La U necesitaba reforzar su ataque con una futbolista capaz de marcar diferencias, pero terminó perdiendo a una jugadora que nunca alcanzó a justificar su llegada.
La explicación oficial apunta a motivos personales y a un acuerdo entre las partes, pero el resultado deportivo es difícil de maquillar: Universidad de Chile apostó por una delantera extranjera para dar un salto competitivo y, menos de medio año después, la operación terminó fracasando.
Para colmo, es inevitable realizar la similitud con el plantel masculino, donde la misma gerencia deportiva apostó fuerte por Octavio Rivero y Juan Martín Lucero para el ataque y ambos no han podido justificar su llegada. Al igual que Aldana.
Ahora, Las Leonas deberán reordenar su delantera para la segunda parte de la temporada. La salida de Cecil Aldana deja un espacio, pero también una señal de alerta para la dirigencia: si la U quiere volver a pelearle de verdad el título a Colo Colo, necesita que sus decisiones de mercado sean bastante más precisas que esta.