
Se terminó el margen para las pruebas. Universidad de Chile entra esta semana en la recta final de su preparación para la segunda rueda, con la mirada puesta definitivamente en el regreso de la competencia oficial.
El próximo domingo 26 de julio, desde las 17:30 horas, los azules visitarán a Audax Italiano en el Estadio Bicentenario de La Florida por la Fecha 16 de la Liga de Primera.
Será también el primer examen después de una intertemporada que Fernando Gago pensó como una oportunidad para corregir varios de los problemas que dejó el primer semestre. A pocos días del regreso, sin embargo, todavía quedan asuntos importantes por resolver.
Un mercado que todavía no entrega todas las respuestas
La primera deuda está en los refuerzos. Gago había manifestado públicamente su intención de contar con las incorporaciones cuanto antes para aprovechar la intertemporada y llegar al reinicio del campeonato con el nuevo plantel ya trabajado.
Hasta ahora, la única cara nueva que ha podido entrenar con normalidad es Gonzalo Reyna, quien se convirtió en el primer refuerzo azul para el segundo semestre y, salvo algún imprevisto, será la única incorporación disponible inmediatamente para enfrentar a Audax.

El siguiente movimiento será Valentín Gauthier, cuya incorporación está encaminada y se espera que pueda integrarse al trabajo durante las próximas horas.
Su llegada, eso sí, aparece demasiado encima del encuentro del domingo como para asegurar que pueda transformarse inmediatamente en una alternativa para el cuerpo técnico.
Gago, además, continúa esperando nuevos movimientos en un mercado donde la U pretende reforzar principalmente su mediocampo.
El escenario deja al técnico iniciando la segunda rueda prácticamente con la misma base que terminó el primer semestre, pese a que la planificación inicial apuntaba a otra cosa.

La puesta a punto física sigue siendo una preocupación
La segunda tarea estaba marcada desde antes de comenzar la intertemporada. Uno de los principales objetivos del cuerpo técnico era recuperar físicamente al plantel y aprovechar el receso para elevar el ritmo de varios futbolistas.
El proceso, sin embargo, tampoco ha sido completamente satisfactorio. Charles Aránguiz ha presentado molestias durante la preparación, mientras Matías Zaldivia continúa avanzando en su recuperación y todavía debe completar su puesta a punto antes de volver a estar plenamente disponible.
Un caso particular es el de Octavio Rivero. El delantero atraviesa la última fase de su recuperación después de la operación que lo marginó el primer semestre y todavía necesita recuperar ritmo antes de transformarse en una alternativa real.
Para Gago, esta semana será fundamental para saber con qué plantel podrá contar realmente en La Florida. La pausa entregó tiempo para trabajar, pero el reinicio encuentra nuevamente al técnico obligado a administrar cargas y procesos de recuperación.

El “refuerzo” que Gago puede recuperar
La tercera gran tarea de Pintita para este inicio del segundo semestre tiene nombre propio: Lucas Assadi.
El mediapunta terminó el primer semestre en una situación incómoda, fuera de las convocatorias y perdiendo protagonismo dentro de un equipo en el que alguna vez estuvo llamado a convertirse en una de sus principales figuras.
Durante el mercado incluso se abrió la posibilidad de una salida, pero todo apunta a que el 10 continuará en Universidad de Chile durante el segundo semestre. Ese escenario convierte su recuperación futbolística en una oportunidad importante para el propio Gago.
El desafío de Gago no pasa simplemente por volver a citarlo. Si consigue recuperar una versión cercana al mejor Assadi, la U podría encontrar dentro de su propio plantel una variante ofensiva con características diferentes a las que utilizó durante buena parte del primer semestre.
La cuenta regresiva ya comenzó. Audax espera el domingo y Universidad de Chile llega a la última semana de preparación todavía con preguntas abiertas.
El mercado, el estado físico del plantel y el futuro futbolístico de Assadi marcarán buena parte de estos días y también pueden determinar cuánto cambió realmente la U durante su intertemporada.








