
O’Higgins de Rancagua ya tiene definido a su rival para los playoffs de la Copa Sudamericana 2026: Boca Juniors. El cuadro argentino cayó ante Universidad Católica y quedó eliminado de la Copa Libertadores, aunque aseguró su continuidad internacional tras terminar tercero de su grupo.
Sin embargo, el gran tema hoy no pasa solo por el rival, sino también por el estadio donde el cuadro celeste hará de local para la llave pactada para la segunda y tercera semana de julio. Y es que, según la normativa de Conmebol, el estadio El Teniente de Rancagua no cumple con la capacidad mínima exigida para esta fase del torneo, fijada en 20 mil espectadores.
El Estadio Nacional aparece como la principal opción
Ante este escenario, una alternativa toma cada vez más fuerza en O’Higgins: el Estadio Nacional. El recinto de Ñuñoa surge como el principal candidato para albergar el compromiso si desde Luque finalmente rechazan la posibilidad de jugar en la Sexta Región.

De hecho, según información que maneja En Cancha, en el Monasterio Celeste ven hoy con más posibilidades disputar el partido en Santiago que recibir una excepción para mantenerse en Rancagua. La razón principal tiene nombre y apellido: Boca Juniors, uno de los clubes más grandes y convocantes del continente.
En O’Higgins son conscientes del peso del conjunto argentino y entienden que el club xeneize podría presionar para que el encuentro se juegue en la capital, considerando factores logísticos como la cercanía con el aeropuerto, conectividad y facilidades operativas. Además de cantidad de entradas para su público, como ya lo experimentó la UC en el Claro Arena.
Eso sí, desde la dirigencia tampoco miran con malos ojos un eventual traslado al principal estadio de Santiago desde el punto de vista económico. La expectativa de una alta asistencia —incluyendo hinchas neutrales y seguidores de otros clubes— podría transformarse en una importante fuente de ingresos para la institución.
Pese a ello, la dirigencia de O’Higgins ya comenzó las gestiones y se contactó directamente con Conmebol para intentar obtener la autorización que les permita jugar en El Teniente de Rancagua. Una decisión que debería quedar resuelta durante las próximas semanas.








