
El polémico triunfo de Argentina sobre Egipto en los octavos de final del Mundial 2026 sigue generando repercusiones. Luego de los duros reclamos del cuadro africano por el arbitraje de François Letexier, la FIFA salió a defender públicamente el trabajo de sus jueces.
La voz encargada de hacerlo fue Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, quien respaldó el cometido del equipo arbitral y descartó cualquier sospecha de influencia externa en las decisiones tomadas durante el torneo.
El exárbitro italiano fue tajante al responder a las críticas que apuntaron a una supuesta inclinación del Mundial en favor de la Albiceleste. “Nadie puede afirmar que el arbitraje de la FIFA pueda ser influido por nadie, ni siquiera por Gianni Infantino”, sostuvo Collina.
Collina respalda el arbitraje del Argentina-Egipto
El partido entre Argentina y Egipto quedó marcado por dos acciones que desataron la molestia africana. La primera fue un gol anulado a Mostafa Ziko tras revisión del VAR, cuando los egipcios estaban en ventaja. La segunda, un posible penal sobre Mohamed Salah en la jugada previa al tanto del triunfo argentino.
Desde Egipto apuntaron directamente contra Letexier y el uso del VAR. El técnico Hossam Hassan aseguró que su equipo fue tratado de manera injusta y llegó a sostener que el torneo parecía dirigido hacia Argentina, en medio de un ambiente de fuerte molestia tras la eliminación.

Collina, sin embargo, respaldó ambas decisiones. Según explicó, el VAR actuó correctamente al detectar una falta en la jugada previa al gol anulado de Ziko, mientras que el contacto sobre Salah fue considerado una acción normal de juego y no un penal sancionable.
La defensa del italiano fue más allá del caso puntual. Para la FIFA, el arbitraje aplicó los criterios esperados en una fase de máxima tensión, donde cada revisión puede cambiar por completo el desarrollo de un partido.

La FIFA cierra filas ante las críticas arbitrales
Collina también apuntó contra el tono de las acusaciones. El jefe arbitral advirtió que los cuestionamientos sin pruebas no solo dañan la credibilidad del arbitraje, sino que también pueden generar consecuencias más graves fuera de la cancha.
“Las acusaciones infundadas no tienen cabida”, afirmó, en una respuesta directa a las sospechas instaladas después del encuentro. El italiano remarcó que los árbitros actúan con independencia y que no están sujetos a presiones de dirigentes, selecciones ni autoridades de la propia FIFA.
En ese contexto, Collina defendió el uso de la tecnología y sostuvo que el VAR ha ayudado a aumentar la fiabilidad de las decisiones, aunque reconoció que no elimina por completo la discusión en jugadas subjetivas, especialmente cuando se trata de contactos físicos dentro del área.
La postura de la FIFA deja poco margen para una revisión pública del caso. Mientras Argentina ya prepara su duelo de cuartos de final ante Suiza, Egipto se despide del torneo con una sensación de injusticia y el arbitraje vuelve a instalarse como uno de los temas fundamentales de la recta final del Mundial 2026.







