
La eliminación de Inglaterra ante Argentina en las semifinales del Mundial 2026 dejó a Thomas Tuchel en el centro de las críticas. Los Tres Leones ganaban por 1-0, estaban a minutos de jugar la final, pero terminaron cayendo por 2-1.
Tras el encuentro, el entrenador alemán intentó explicar lo ocurrido. Tuchel reconoció que Inglaterra perdió control después de ponerse en ventaja y admitió que el equipo se fue hundiendo demasiado cerca de su arco.
“Estamos decepcionados. Estuvimos muy cerca, pero nos volvimos demasiado pasivos después de marcar y concedimos muchas ocasiones. No pudimos recuperar la posesión y solo concedimos muchísimas oportunidades, centros y disparos”, señaló el DT.
Tuchel reconoce la pasividad de Inglaterra
La gran crítica contra Inglaterra fue que el equipo retrocedió demasiado temprano. Tuchel aceptó parte de ese diagnóstico, aunque sostuvo que el problema no nació de una orden inicial de meterse atrás.
“Estuvimos muy, muy cerca, pero no pudimos mantener el nivel después de marcar”, agregó el entrenador, intentando explicar el bajón posterior al gol de los Tres Leones.

El técnico también insistió en que Inglaterra no pudo sostener la pelota ni recuperar metros cuando Argentina comenzó a empujar. Para Tuchel, esa pérdida de control terminó condicionando cualquier plan ofensivo para buscar el segundo tanto.
“Sí queríamos marcar el segundo gol, pero no sirve de nada si no puedes controlar el balón. No creí que un cambio ofensivo en ese momento fuera a ayudar. Nos volvimos cada vez más pasivos. No podíamos mantener la posesión, no podíamos ganar balones”, explicó.
El alemán fue más allá y defendió que el retroceso no se produjo por una modificación inmediata después del gol. “No fue un problema estructural después del gol. No cambiamos nada inmediatamente después, pero entiendo que estas son las discusiones y millones de entrenadores después del partido saben que no es así”, sostuvo.

El técnico defiende la línea de cinco
Uno de los puntos más cuestionados fue el cambio a una defensa de cinco, decisión que en Inglaterra fue vista como una señal de miedo y como el momento donde el equipo terminó de entregar la iniciativa.
Tuchel defendió esa lectura. Según explicó, el ajuste buscaba cerrar espacios y responder a la cantidad de centros que Argentina estaba generando.
“También hice sustituciones ofensivas en los últimos partidos para intentar ayudar a los jugadores. Decidimos jugar con cinco defensas porque los espacios eran demasiado grandes, pero seguían centrando. Cambiamos a cinco defensas para cerrar los espacios en el juego aéreo y ganar los duelos aéreos”, argumentó.
El entrenador reconoció, de todos modos, que la decisión no dio resultado. Argentina siguió llegando al área y terminó encontrando los goles que dejaron a Inglaterra sin final.
“Concedimos muchos centros y ocasiones de gol después de nuestro tanto, así que intentamos ayudar. Pero la responsabilidad recae en el entrenador y, si las cosas no salen bien, es fácil decir que algo salió mal”, afirmó.
Pese al golpe, el técnico no quiso hablar de arrepentimiento. Para Tuchel, Inglaterra hizo uno de sus mejores partidos del torneo, aunque no pudo cerrar la clasificación.
“Por el momento, no me arrepiento de nada. El equipo lo dio todo y estuvimos muy, muy cerca. Merecíamos ir ganando 1-0. Jugamos uno de nuestros mejores partidos, quizás el mejor del torneo, pero no pudimos concretar la victoria. No me arrepiento de nada”, señaló.
Inglaterra ahora deberá jugar el partido por el tercer puesto ante Francia (sábado 15:00 horas), aunque el golpe de la semifinal tardará en sanar. La sensación inglesa es clara: el equipo tuvo la final en la mano, retrocedió demasiado, no supo controlar la pelota y terminó castigado por Argentina en el momento más sensible del Mundial.







