
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) determinó una modificación estructural definitiva en el reglamento de la Fórmula 1 para disputar el Gran Premio de Mónaco. La entidad rectora del automovilismo descartó la implementación del sistema aerodinámico denominado “Straight Line”, resguardando la seguridad en el trazado urbano.
El sistema de aerodinámica activa, introducido para la temporada 2026, permite la apertura de los alerones delantero y trasero en sectores rectos específicos. Su propósito original es reducir la resistencia al avance técnico del monoplaza y elevar la velocidad de punta, elemento descartado por completo para la pista de Montecarlo.
De acuerdo a los informes técnicos validados por la organización, las escuderías estarán obligadas a programar sus unidades de potencia bajo una configuración de software específica denominada “Rev 1″. Esta disposición altera directamente el suministro de energía eléctrica proveniente del componente híbrido MGU-K.

En condiciones normales de competencia, la energía del motor eléctrico sufre limitaciones restrictivas automáticas una vez que el auto alcanza los 290 km/h. Con la nueva especificación técnica obligatoria para la carrera en el Principado, la disminución de la potencia eléctrica iniciará anticipadamente al llegar a los 200 km/h.
La configuración reglamentaria estipula que el flujo eléctrico complementario se interrumpirá por completo cuando el vehículo registre una velocidad lineal de 300 km/h. Esta medida busca evitar que los monoplazas alcancen índices de aceleración críticos antes del frenado en curvas cerradas que carecen de vías de escape mecánicas.

Habra que ver qué equipo se adapta mejor a esta nueva regulación, y si es que afectará en algo el dominio total que ha impuesto Mercedes hasta ahora. La escudería alemana ha ganado hasta las cinco primeras carreras, con Kimi Antonelli imponiéndose en las cuatro más recientes.







