Eran las tres grandes historias de este Masters 1000 de Roma: la búsqueda de Jannik Sinner por completar el “triplete de la arcilla”, la ausencia por lesión de Carlos Alcaraz... y el regreso de Novak Djokovic.

El serbio, que no jugaba un partido hace más de dos meses desde el pasado Masters de Indian Wells, volvió a las canchas este viernes y, para sorpresa de todos, cayó en su debut en el Foro Itálico.

Su verdugo fue el croata Dino Prizmic, un rival que lo idolatra pero que de todas formas no tuvo tapujos para despacharlo por 2-6, 6-2 y 6-4 en más de dos horas de partido.

Si bien comprensible por su larga inactividad, lo más preocupante para Djokovic es que, tras un gran primer set, perdió todo el fondo físico y tenístico a medida que el duelo se extendía, lo que pone en tela de duda sus reales chances de competir por el título en Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada que comienza en dos semanas más.

Contra su ídolo: el gran punto de Prizmic contra Djokovic

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