
Universidad de Chile transita una primera rueda en la que ha logrado recomponerse bajo la conducción de Fernando Gago. El equipo apunta a cerrar la fase regular lo más arriba posible en la Liga de Primera y, en paralelo, mantiene viva la ilusión de avanzar a las semifinales de la Copa de la Liga.
El foco competitivo está puesto en el corto plazo, pero en los pasillos del Centro Deportivo Azul ya se trabaja en lo que viene, especialmente en materia de refuerzos.
Aunque el libro de pases todavía no se abre oficialmente, en la dirigencia azul comenzaron a moverse las primeras piezas con miras al mercado de mitad de año.
Un mercado austero y con mirada local
La línea que se maneja desde la interna apunta a un mercado controlado. Según información de En Cancha, no habrá movimientos rimbombantes ni inversiones de gran magnitud, en parte por la fuerte apuesta económica que significó el libro de pases de enero.
La idea es reforzar puestos puntuales, y, en esa búsqueda, una de las prioridades pasa por mirar el medio local, especialmente jugadores nacionales.

Es justamente ahí donde podría aparecer la primera diferencia con Gago. Cuando asumió, el entrenador argentino fue claro al señalar que le interesaba sumar jugadores de su gusto a mitad de año, considerando que el plantel actual no fue armado por él.
Y en ese gusto inicial, lógicamente, no figuraban futbolistas chilenos ya que el DT recién está conociendo el medio local. Aunque todavía no hay conversaciones formales con el estratega sobre este punto en particular, la diferencia de posturas podría provocar la primera tensión a resolver entre cuerpo técnico y dirigencia.

Las primeras reuniones ya están en marcha
Según información de En Cancha, la gerencia deportiva ya sostuvo los primeros encuentros con agencias de representación, las que han presentado alternativas de nombres negociables para la ventana de mitad de año en el Centro Deportivo Azul.
La idea de Manuel Mayo es elaborar un listado de puestos a reforzar y opciones disponibles para luego sentarse con Gago a discutir prioridades e intereses. El cruce entre lo que ofrece el mercado y lo que pide el entrenador será clave para definir el rumbo final.
La inquietud por el futuro de Azul Azul
En esas mismas reuniones, las agencias de representación manifestaron una inquietud que excede lo estrictamente deportivo: la situación administrativa del club.
Concretamente, consultaron si el escándalo de Sartor y Michael Clark podría afectar el futuro a corto plazo de la dirigencia y, sobre todo, las negociaciones con jugadores nuevos o incluso con futbolistas del actual plantel.
La respuesta desde la interna fue tajante: todo continúa tal cual, y nada cambiará hasta que no exista una decisión relevante por parte de la justicia. En la interna, buscan despejar dudas sobre la capacidad operativa del club en las próximas semanas, también para facilitar futuras negociaciones.
Mientras tanto, el plantel azul concentra toda su energía en lo inmediato. La U buscará seguir sumando para asegurar las semifinales de Copa de la Liga y mantenerse en la pelea por la cima del torneo, mientras en oficinas se siguen tejiendo, en silencio, los próximos pasos del Romántico Viajero.







