
En el resultado tenístico más impactante de los últimos tiempos, Jannik Sinner quedó hoy eliminado de Roland Garros en segunda ronda. El número uno del mundo llegó al segundo Grand Slam de la temporada como enorme favorito tras una espectacular racha de triunfos y títulos, pero cayó este jueves ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo.
Tras comenzar arrasando como venía siendo costumbre, el italiano empezó a mostrar señales de cansancio y agotamiento en el tercer set, tras lo cual solo se dedicó a sobrevivir esperando un milagro que no llegó.
¿Qué le pasó? Si bien la mayoría apuntó al calor de París, él no puso la alta temperatura como excusa directa para su derrota.
“Hacía calor, pero no era el de Australia ni había la humedad de Shanghái. Simplemente no me he encontrado bien desde primera hora de la mañana. He intentado acortar al máximo los puntos“, señaló Sinner en conferencia de prensa.

Confesó que, tras ceder la tercera manga, “botó” la cuarta tratando de reservar las pocas energía que le quedaban, pero al final nunca agarró un segundo aire.
“El perder el primer juego (del quinto set) ha sido una de las claves. Es que no tenía energía. No recuerdo la última vez que me sentí tan débil. Me sabe mal porque jugué muy bien dos sets y medio“, explicó.

Roland Garros es el único Grand Slam que le falta al italiano, que ahora tendrá que esperar un año más para saldar su deuda en el Templo de la Arcilla.
“Roland Garros era mi principal objetivo este año y no me esperaba esta derrota. Ahora necesito recuperar tanto física como mentalmente“, apuntó.
Sinner ya ve en el horizonte su próximo desafío: Wimbledon, donde defiende el título. En ese sentido, aseguró que sse tomará un descanso y no jugará ningún torneo previo sobre pasto para prepararse de cara a La Catedral en Londres.







