
Antes de cruzarse en una hipotética final, Novak Djokovic ya le ganó el primer “partido” a Jannik Sinner en Wimbledon. No fue con una raqueta en la mano ni en el marcador, sino en la programación del All England Club. El serbio fue elegido para disputar su duelo de tercera ronda en la mítica Cancha Central, mientras que el vigente campeón deberá conformarse con la Cancha 1, una decisión que rompió con la expectativa de ver al número uno del mundo nuevamente en el escenario principal.
La elección no pasó inadvertida. Sinner había inaugurado el torneo en la Central por su condición de campeón defensor y también jugó allí su segundo compromiso. Sin embargo, para la tercera ronda los organizadores optaron por privilegiar el magnetismo de Djokovic, siete veces campeón del certamen y uno de los mayores imanes del tenis mundial. Así, el italiano fue “expulsado” del recinto más emblemático del torneo, cediéndole el protagonismo al balcánico.
¿Por qué Sinner no va a la Central?

El movimiento tiene una explicación sencilla: aunque Sinner es el actual rey del césped londinense, Djokovic sigue siendo una figura de enorme peso en Wimbledon. Su historia en el torneo, donde busca seguir ampliando un legado repleto de títulos y récords, inclinó la balanza a su favor en una jornada que promete tener todas las miradas puestas sobre él.

La decisión alimenta aún más la rivalidad entre ambos. Después de que Sinner le arrebatara protagonismo en las últimas temporadas e incluso lo eliminara rumbo al título en la edición anterior, el serbio se quedó con este pequeño triunfo simbólico fuera de la cancha. No entrega puntos ATP ni trofeos, pero sí el privilegio de jugar bajo los reflectores de la Catedral del tenis.
Ahora quedará por ver si este “primer gallito” termina siendo apenas una anécdota o el anticipo de un nuevo choque entre dos de los grandes protagonistas del circuito. Por ahora, Wimbledon ya tomó partido para la jornada: la Cancha Central será territorio de Djokovic, mientras Sinner tendrá que defender su corona un par de metros más allá.







