Visitar el Museo de Pelé es una obligación para cualquier futbolero que visite Santos. El mayor puerto de Brasil acoge en su casco histórico, frente a la Secretaría de Turismo, la historia del más grande futbolista de todos los tiempos. Un dato que, en cada rincón de esta ciudad, recuerdan como una verdad revelada.
En Santos no hay ninguna duda de que Pelé, fallecido el 29 de diciembre de 2022, es el mayor futbolista que pisó la Tierra. A modo de testimonio, en el marco de la Copa del Mundo de Brasil 2014, se inauguró en el antiguo Caserón de Valongo esta retrospectiva que atraviesa la vida del jugador que transformó al 10 en sinónimo del mejor.
Calles con adoquines y un pequeño tranvía que recorre el centro de la ciudad, reciben a los asistentes de este refaccionado edificio, que cuenta con siete salones más una planta principal. Es gratuito. Los visitantes se encuentran con una tienda donde se venden poleras, camisetas e innumerables souvenirs alusivos a O’Rei, con un sello que dice “Museu Pelé”. Los precios son variados. Las camisetas oficiales de Santos encabezan la lista.
Una cafetería amplia completa la escena antes de ingresar a un espacioso salón, que invita al recorrido cronológico de la biografía del niño de Tres Corazones, en Belo Horizonte. Un Pelé de tamaño natural, con la camiseta de la Selección brasileña, la del Mundial de México ’70, es el imán para la concurrencia. Nadie resiste a tomarse la foto con el tricampeón de Suecia ’58, Chile ’62 y la primera cita azteca.
Las cuatro Copas del Mundo que disputó Edson Arantes do Nascimento tienen un hall. Es llamativo el de Inglaterra ’66. En distintas láminas se cuentan los problemas internos que tuvo el Scratch, las presiones políticas que complicaron el entramado interno, debido a que 47 jugadores entrenaron previo al viaje.
En uno de los videos, Pelé sostiene que al salir de Brasil nadie sabía quién jugaría y presagiaba que la defensa del bicampeonato sería más dura de lo previsto. No se equivocó. El museo menciona que, debido a la violencia de este certamen, llegaron las tarjetas amarillas y rojas, al igual que las sustituciones.
Pelé-Garrincha, una dupla inigualable
Una imagen que ilustra la grandeza de la dupla Pelé-Garrincha se presenta en la zona del Mundial de 1966. Ambos aparecen retratados. El texto dice que juntos disputaron 38 partidos por las Selección brasileña, 33 triunfos y cinco empates. El último duelo fue el estreno en Inglaterra ’66, en Goodison Park (cancha de Everton de Liverpool), con el triunfo 2-0 ante Bulgaria. El 10 y Mané convirtieron de tiro libre.
Los visitantes observan los botines de Suecia ’58 y México ’70, también los de las hazañas de Santos, en especial de la Copa Intercontinental de 1963, frente al Benfica. El pasaporte de Suecia ’58 es una joya, al igual que el sombrero mexicano que lo inmortalizó en la cancha del estadio “Azteca”, cuando se llevaron la Copa Jules Rimet.
El recorrido se realiza a través de una rampla, que permite disfrutar de un gigantesco mural donde se dibujan las mayores hazañas de Pelé. Por ejemplo, el gol de cabeza a Italia en la final de México ’70, con textos que rememoran las declaraciones de Tarcisio Burgnich, quien lo acompañó en el salto, pero descendió antes para ver en primer plano como el 10 clavaba ese frentazo inolvidable, que superó la estirada del arquero Enrico Albertosi. La atajada del inglés Gordon Banks al cabezazo de Pelé, en este Mundial, tiene un capítulo especial con su respectivo video.
Los años de O’Rei en el Santos FC y su paso por el Cosmos también son considerados. Con la divisa blanca se resaltan los torneos locales, pero sobre todo las dos Copas Libertadores y las dos Intercontinentales.
Chile no está fuera. El segmento del Mundial de 1962 exhibe su gol a México y la reacción de Pelé luego de lesionarse con Checoslovaquia. Se aprecia su paso por Viña del Mar y el abrazo que dio a Amarildo, su reemplazante, en la dura victoria sobre España. Amarildo convirtió los dos tantos a los hispanos. Buenas imágenes que realzan el campeonato organizado por nuestro país.
El Santos de Pelé, hoy
El tour futbolero concluye al día siguiente, con el partido entre Santos y Corinthians, por el Paulista. Cuarta fecha, en un duelo notable e intenso. Todos raspan, pero también juegan. La visita muestra a Yuri Alberto, gran delantero centro que se mueve por todo el frente de ataque gracias a su manejo y remate con las dos piernas. La regla Sub 21 que tenemos en Chile se cae a pedazos cuando vemos a Andre, extremo corinthiano, quien, con 19 años, impone su zancada larga y gambeta. Breno Bidon es el otro puntero. Zurdo, recostado por la derecha, con 20 años, marca diferencias. Los dos ya son futbolistas de élite y no dependen de una norma.
¡Estamos demasiado lejos!
Santos, con Juan Pablo Vojvoda en la banca, ex entrenador de Unión La Calera, lo pasó mal en primer tiempo, pero en el complemento justificó la igualdad. La zurda de Gabriel Barbosa, Gabigol, la nueva figura del equipo, puso el 1-1 en los descuentos. Un tiro libre al palo del arquero, que encontró la complicidad del golero Hugo Sousa.
Es duro el fútbol brasileño. Al argentino Benjamín Rollheiser, formado en River Plate, con pasos por Estudiantes de la Plata y Benfica, le costó. Willian Arao se mantiene como el patrón en la mitad del campo. La guinda de la torta llegó en el segundo tiempo, con el ingreso de Robinho Junior, hijo del excrack santista. Con 18 años recién cumplidos muestra velocidad. El zurdo boliviano Miguelito (Miguel Terceros) entró muy bien, con desbordes y centros venenosos.
No es fácil conseguir entradas. Hay que registrarse en la web sociorei.com, pero la escasa capacidad del estadio conspira para quienes no están registrados. Villa Belmiro no supera los 18 mil espectadores. En el vestíbulo principal nos recibe un museo. Una cómoda tienda permite comprar a los torcedores, aunque al costado del estadio un camión acondicionado ofrece camisetas y productos del club. Si usted viene con algo que la seguridad considera peligroso, existe un sistema de custodia por 15 reales (unos 2500 pesos). Digno de imitar.
Imposible no mencionar que, desde el inicio del cotejo y fuera del estadio, se lanzan fuegos artificiales. Cuesta concentrarse con el ruido, que termina en el minuto 10. En ese momento el marcador muestra un video con acciones icónicas de Pelé.
El público aplaude y canta.
No en vano la leyenda de la pantalla dice “O maior time da Terra”.