
Hay formas y formas de quedar eliminado en una Copa del Mundo. Y la más cruel es la que sufrió Chile en el Mundial Sub 17. Con cuatro puntos, más que varios mejores terceros, el equipo de Sebastián Miranda quedó último.
Hoy, la Roja le ganó a Canadá (2-1), dando vuelta el marcador. Cumplió con su tarea, pero la inesperada victoria de Uganda contra Francia condenó al grupo de muchachos que tuvieron que ver la cara más triste del fútbol.
Chile quedó fuera en primera ronda, sí es verdad. Pero las formas son diferentes, este equipo mostró algo más que la Sub 20 en nuestro país y tiene una mejor cara para el futuro. Pero el dato es duro y ahí queda.

Un mal primer tiempo
Chile había dejado buenas sensaciones en el partido contra Uganda, pero en el comienzo contra Canadá, las diferencias fueron abismantes, no solo en lo futbolístico, sino también en lo físico. Los norteamericanos marcaron diferencias desde el primer minuto que el cuadro de Sebastián Miranda no lograba contrarrestar.
Sí, La Roja tuvo la posesión del balón, pero no era punzante. Todo lo contrario a los canadienses. Cada vez que el rival se acercó al arco nacional lo hacía con peligro y obligaba a que el portero Vicente Villegas debiera estar atento. La zaga no brindaba garantías, y los atacantes de Canadá entraban con espacios.
El asedio rival tuvo premio a los 32’. Shola Jimoh ingresó al área chilena, y con poca resistencia puso el 1-0. Poco después, un enorme zapatazo de Kevin Khan remeció el travesaño de Villegas. El Equipo de Todos no veía por dónde.
Remontada notable y dramatismo
Intentó cambiar la suerte Sebastián Miranda. Para el complemento hizo ingresar a Yastin Cuevas y Cristian Díaz en reemplazo de Pérez y Paris. Y la apuesta funcionó, porque el cuadro nacional se fue a buscar la portería rival y se posicionó en el sector canadiense.
Premio para los nacionales a los 55’, cuando tras un descuelgue del buen lateral Martín Jiménez, apareció Zidane Yáñez para marcar la igualdad y poner la cuota de esperanza.
Diez minutos más tarde, la nueva actitud de Chile, buscando por las bandas y tratando de llegar por cualquier medio, encontró una nueva alegría. Desborde de Yastin Cuevas y finiquito de Matías Orellana para el 2-1.
A esas alturas, solo importaba mantener el resultado o buscar otro gol más y poner el ojo en lo que sucedía entre Uganda y Francia. En ese momento había un cuádruple empate con cuatro unidades, pero La Roja era última por diferencia de gol.
La gran opción vino a los 91’, cuando un recién ingresado Amaro Pérez entró solo, se sacó al meta canadiense y cuando el arco estaba desguarnecido, desperdició la gran chance. Después, un penal sancionado por el VAR fue errado por los canadieneses en la última del partido.
Y poco más, salvo las desesperadas miradas en las pantallas, porque en el cuarto minuto de descuento del otro partido, el VAR debatía un posible penal para Francia, que finalmente fue descartado. Así se sentenció el triste adiós.
Chile está maldito, el fútbol no quiere nada con nosotros.








