
Luis Slimming se tomó un espacio para conversar con total soltura sobre su vida familiar junto a Matilda, la hija de su esposa Ana. En el octavo capítulo del podcast “Mari con Edu”, el comediante abordó los desafíos de la paternidad y cómo la alta carga laboral altera la convivencia diaria.
“Yo aparte me siento como papá de mentira, de alguna manera... No por ser padrastro, sino que siento que a veces estoy poco presente en la vida de la Mati por toda la pega”, confesó “Don Comedia” sobre el ritmo de sus actuales proyectos.

“Quedo de traidor”: La complicidad con Matilda y la etapa de la adolescencia
Al mismo tiempo, el libretista destacó la gran confianza que mantiene con la joven, aunque admitió que esa misma cercanía a veces lo mete en problemas domésticos.
“Yo siento que se tiene más confianza conmigo que con la mamá. Entonces, por ese lado es un arma de doble filo, porque me cuenta cuestiones que de repente no sé si me debiera contar... Después igual se las cuento a la mamá, entonces quedo de traidor”, reveló sobre la interna del hogar.
Asimismo, Slimming se tomó con humor los cambios propios de la edad que vive Matilda. “Está rebelde. Una rebeldía piola, pero sí, pasa por eso de andar apestada... Es una edad horrible”, bromeó, sumando que “ella también está en una edad más de estar sola en su pieza escuchando música”.

La divertida respuesta en el Día del Padre y su visión de la crianza
En la misma línea de confidencias, el humorista sacó carcajadas al desclasificar la particular y honesta salida que tuvo la joven durante la reciente celebración familiar, donde no le entregó ningún obsequio.
“A mí no me regaló nada mi hija... Y me dijo: ‘Papá, a mi otro papá ni lo llamé’. Así que dije, con esa estamos”, lanzó para ejemplificar la personalidad de la adolescente.
Finalmente, Luis Slimming aprovechó de compartir la principal lección que le ha dejado este proceso en el hogar: “Yo creo que un buen consejo es tratar de apoyar y después retar, como escuchar primero el problema y ver si después puedes corregirlo... Yo creo que escuchar a los hijos es sano”, concluyó.







