Luca Pontigo se transformó en el flamante refuerzo de Lota Schwager para su regreso al profesionalismo. El delantero formado en Colo Colo debutó oficialmente con gol ante Santiago Morning, por lo que ya se puso grandes metas con La Lamparita.
En el lado más humano, el atacante de 31 años conversó con En Cancha sobre su vuelta larga en el fútbol chileno, donde le ha tocado defender varias camisetas a lo largo y ancho del país.
El oriundo de Santiago ha estado en diferentes ciudades como Los Ángeles, Talca, Cauquenes, Coquimbo, Copiapó y ahora Coronel, donde sorprendió escogiendo la zona del León de Atacama como su favorita.
- ¿Y cómo ha sido tu experiencia en Coronel en este primer mes?
Llevo aproximadamente un mes. Antes había venido a jugar acá en juveniles y también en un partido con Rangers, y tenía la impresión de que era una ciudad más apagada, con lluvia y poca gente en la calle. Ahora ha sido todo lo contrario. La ciudad ha crecido bastante, hay más movimiento, más áreas verdes y el clima ha sido agradable. Si bien ha llovido algunos días, también ha salido el sol. Me ha sorprendido ese cambio, hay mucho más movimiento en Coronel de lo que recordaba.
- ¿Cómo es la vida allá?
He estado tranquilo. Coronel está a unos 30 minutos de Concepción, así que es muy cerca. De hecho, hace poco fui con mi pareja a pasar un fin de semana allá y recorrimos la ciudad. También tenemos pensado conocer más lugares turísticos de la zona, como Lota y otros sectores de la región. Hemos estado yendo también a lugares como la Universidad de Concepción. Es un lugar tranquilo, es como tener un Santiago más calmado, con más áreas verdes y cerros. Es un entorno bonito para vivir.
- Has pasado por varias ciudades en Chile. ¿Con cuál te quedas?
Me ha gustado mucho estar acá en Coronel, no te voy a mentir. También me gustó Coquimbo, aunque ahí me tocó vivir el período de la pandemia y no se pudo disfrutar tanto. He pasado por ciudades como Los Ángeles, Talca y Copiapó. En Copiapó me pasó algo particular: al principio no me pareció una ciudad muy bonita, pero tiene algo especial con su gente. Terminé enamorándome de eso. De hecho, hice muchos amigos allá. Al final, uno se queda con la calidad de las personas que conoce y el cariño que se genera. Por eso me quedo con Copiapó.
- No a todos les gusta Copiapó...
Es que tiene que ver con los momentos que uno vive. Chile tiene ciudades muy lindas, como Concepción o Coquimbo, pero al final lo más importante es la gente, los vínculos que se generan y la cercanía que logras. En Copiapó, además, teníamos un grupo muy unido. Nos juntábamos prácticamente todas las semanas. Vivimos un ascenso juntos, y eso une mucho. Incluso los que no jugaban tanto empujaban al grupo y querían estar. Había un ambiente muy positivo. También hice amistades con personas fuera del club, y eso termina marcando. Por eso me quedo con Copiapó, por la gente y por las relaciones que se formaron.