Mauricio Cataldo (47), es probablemente uno de los jugadores más talentosos que ha dado el fútbol chileno en los últimos 30 años. Sin embargo, por errores de la vida, el exmediocampista formado en Audax Italiano nunca pudo dar el gran salto en su carrera.
Malas decisiones marcaron parte de su trayectoria, como él mismo lo ha reconocido. Igualmente, su nombre quedó grabado a fuego en la memoria de los hinchas nacionales tras el increíble gol de rabona que le marcó a Johnny Herrera jugando por Universidad de Concepción.
Actualmente, está plenamente recuperado de un ACV, y posterior infarto sufridos en octubre pasado, que casi le cuestan la vida. Volvió hace poco a jugar en la Liga de Amigos del Fútbol en Peñalolén, aunque los temores se mantienen hasta el día de hoy.
“Uno vive con miedo”
Cataldo comentó, en entrevista con LUN, que “hasta el día de hoy no tiene causa. Eso es lo peor porque ahora uno vive con miedo”.
Sin embargo, la sigue luchando y cuenta que en la Municipalidad de La Granja le permiten realizar ejercicios. “También tomo como cuatro pastillas y con miedo de que me vaya a venir algo, porque siento cuestiones raras, me dan cosas”, confiesa.
El exfutbolista también cuenta que cuando le ocurrió el ACV “llevaba tiempo en otra, viviendo en Linares, sin beber alcohol y yendo a la iglesia”.
Pero más allá de los temas médicos, Cataldo cuenta que se las arregla para cubrir los gastos que le generó la situación y asegura que no recibe ningún tipo de ayuda. “Sólo vivo de lo que vendo. Ropa, zapatillas, porotos y longanizas, cualquier cosa que pillo la compro barata para después revenderlas. También vendo perfumes y hasta ollas”, cuenta.
Sobre su vuelta al fútbol, reconoce que de vez en cuando sigue tirando rabonas, aunque con cautela. “Poco, porque la gente se enoja. A los cabros si les tiras una rabona se vuelven locos y te quieren sacar la cresta después”.