Ya se fue la primera ronda de la Copa del Mundo y Sudamérica clasificó a Argentina, campeón defensor, Brasil, Paraguay, Colombia y Ecuador. El Uruguay de Marcelo Bielsa, de manera inesperada, en medio de un clima espeso y dramático en el duelo decisivo con España, terminó fuera en uno de los mayores fracasos que recuerde el fútbol oriental. El balance no es malo para la Conmebol, aunque la posibilidad de meter a sus seis representantes fue evidente.
Llevamos 18 días de cobertura y en las distintas sedes que recorremos en la Costa Este de Estados Unidos, el fervor se aprecia en los estadios y en el Downtown. En esta zona, el país sigue a su ritmo, mientras observa un deporte ajeno, más allá de que su selección es protagonista.
En México la fiesta se vive con la tradición natural de una nación que alberga por tercera vez la fiesta más grande del planeta fútbol. Estadios llenos, carnaval en las calles, los hinchas disfrutando y acogiendo a los turistas. Canadá disfruta de la justa, aunque ahora alentará a su equipo a larga distancia. Los pupilos de Jesse Marsch cayeron ante Suiza, viajaron a Los Ángeles y eliminaron en los descuentos a Sudáfrica. En octavos espera al vencedor de Marruecos y Países Bajos.
Brasil calienta motores
La única selección que participó en todos los mundiales llegó con menos ruido que en ocasiones anteriores. Brasil, el pentacampeón, que hace 24 años no consigue el título -la misma cantidad de años que estuvo sin levantar la Copa antes de la vuelta olímpica en Estados Unidos 94- apostó por el prestigio de Carlo Ancelotti como entrenador, con la idea de fortalecer su comando técnico y evitar que las estrellas del Scratch generaran dificultades.
Como dicen algunos colegas brasileños, el mayor problema de Brasil es la presión de un medio que se sabe y cree superior. El ejemplo es paradigmático: una selección es campeona y el resto es eliminada. En el caso de la verdeamarela, cuando no fue campeón es porque “perdió la Copa”. Nadie es analizado con ese rigor. Los futbolistas lo sienten.
Después de un estreno bravo ante Marruecos, donde el 1-1 tuvo variadas lecturas, la canarinha se deshizo con tranquilidad de Haití y despachó sin sobresaltos a una inocente Escocia. Vinicius Júnior anotó en los tres encuentros y parece enchufado, con ese pique inicial que resulta incontrarrestable para los defensores. El mismo que observamos una tarde en Santa Laura, cuando la Sub-20 de Chile enfrentó a su similar de Brasil. Esa tarde brilló Ariel Uribe.
Argentina, firme
El campeón defensor no muestra fisuras. Argentina, con Lionel Messi a la cabeza, autor de seis goles en las victorias sobre Argelia, Austria y Jordania (ingresó en el segundo tiempo), manifiesta que se preparó para su despedida de la Copa del Mundo. Se mueve lo justo y preciso, con el fin de estar afilado, en un elenco diseñado para aprovechar su implacable capacidad goleadora. Cada remate va al marco o roza un poste.
Lionel Scaloni conformó un mediocampo que juega y recupera, pero además toma decisiones: dejó en la banca a Julián Álvarez, acaso con alguna preocupación extra por su intención de salir del Atlético de Madrid. La mano del entrenador se aprecia, con el liderazgo del zurdo rosarino. ¿Hasta dónde llegará la albiceleste? La pelota definirá, pero Cabo Verde -más allá de sus empates con España y Uruguay- no debiera ser un obstáculo mayor.
Ecuador parecía condenado, pero gracias a su fortaleza defensiva y una tarde inspirada de Gonzalo Plata, dio vuelta la historia con Alemania. El equipo de Sebastián Beccacece superó 2-1 a los germanos en el epílogo. Gonzalo Plata, autor del gol de la epopeya, nos recordó al atacante que vimos en los sudamericanos de inferiores.
La Tri fue mejor y hubo emoción en New Jersey al entonarse el himno, en un campo teñido de amarillo. La escena nos recordó a Chile en Maracaná en 2014, cuando la Roja eliminó a España. México es su rival en el Azteca, que llega con tres victorias. Ecuador dispone de zagueros de alcurnia -Willian Pacho, Joel Ordóñez y Piero Hincapié- y con seguridad traspasará la responsabilidad a uno de los dueños de casa.
Paraguay sale al campo con Alemania en Boston, después de una rueda inicial angustiosa. Derrotar a Turquía, con 10 jugadores, e igualar con Australia le bastó al elenco de Gustavo Alfaro. Veremos cómo le va en Boston ante una Alemania que sufrió severas críticas en su país, con el recuerdo fresco de las capitulaciones en Rusia y Qatar. Eso lo sabe Alfaro.
Colombia, maciza, avanzó con holgura en el grupo K, al superar a Uzbekistán y República Democrática del Congo. En el duelo final de la zona, empató sin goles con Portugal, aunque hizo los merecimientos suficientes para sumar los tres puntos. Ghana será su adversario en la ronda que dejará 16 selecciones. Un rival no menor, que rescató un 0-0 con Inglaterra.
El drama de Uruguay abrió espacio para muchas especulaciones, a partir de las filtraciones que surgieron desde la concentración oriental. Un clima que se puso espeso en la Copa América de 2024, cuando Luis Suárez cuestionó el trabajo y convivencia con el entrenador Marcelo Bielsa. El volcán estalló en el Mundial. Los empates con Arabia Saudita y Cabo Verde cerraron el cerco. Un punto con España les daba la clasificación, pero perdieron 1-0.
Lo descrito y los condimentos que conocemos no pueden soslayar una realidad evidente: Uruguay se hizo los cuatro goles que recibió. El golero Fernando Muslera tuvo un torneo fatal, se equivocó pesado y decidió no salir a jugar el segundo tiempo con los hispanos. En el ataque, los charrúas carecieron de capacidad goleadora. No hubo jerarquía y por eso marcharon. Debieron totalizar siete puntos, pero apenas recogieron dos. La interna era un volcán, pero si no se equivocaban en las áreas, otra sería el escenario.