Aleksei Oleynik
no pudo conseguir su victoria número 60,
y Derrick Lewis
noqueó al ruso y se quedó con la pelea estelar, acabando la racha positiva del luchador ruso. La Bestia Negra solo demoró los cinco primeros segundos del segundo asalto para conectar una serie de golpes que el luchador ruso no pudo evitar.