Un 25 de Mayo de 2005, Liverpool y Milan se enfrentaban en la final de la Liga de Campeones de Europa 2004-05 en Estambul. El conjunto inglés llegaba a Turquía tras eliminar a Chelsea, por su parte, Milan dejó en el camino al sorprendente PSV Eindhoven. Los italianos llegaron a estar 3 goles por arriba en el primer tiempo con goles de Paolo Maldini y un doblete de Hernán Crespo, dejando el partido prácticamente sentenciado en el primer tiempo. La reacción del Liverpool fue sorprendente empatando el duelo con goles de Steven Gerrard, Vladimir Šmicer y Xabi Alonso, llevando la final a la prórrroga y posteriormente a los lanzamientos penales, donde Jerzy Dudek se transformó en figura atajando el decisivo penal y ratificando la mejor remontada en el fútbol mundial.

abre en nueva pestañaabre en nueva pestañaabre en nueva pestaña