Opinión

Una historia de terror
La violencia no es nueva en Avellaneda ni en las demás canchas argentinas. Es casi centenaria y posiblemente más vieja. Un trazo rojo marca un rumbo demencial con el que nos hemos ido contagiando.
Edgardo Marín
Nicolás, el zar en peligro
Quien llegó como jefe técnico de las selecciones juveniles estará en la primera línea, tomando decisiones, asumiendo riesgos y con responsabilidad total. Nunca hubo un seleccionador con un nivel de tanta exigencia en los próximos cuatro meses.
Aldo Schiappacasse
Te invito a mi fiesta
El Mundial Sub 20 es un evento muy bonito. Pero se trata de un torneo menor dentro de la FIFA, financiado en gran parte por el Estado chileno, el IND, y que no puede ser la tapadera de la nefasta gestión de Pablo Milad y sus amigos.
Juan Cristobal Guarello
Bielsa, un reencuentro con el técnico que nos hizo felices
Este próximo 9 de septiembre, Marcelo Bielsa recibirá una ovación en el Nacional. Los hinchas genuinos, con nostalgia, acaso con tristeza, rememorarán esos años en que el fútbol chileno fue una factoría.
Danilo Diaz
Fernando Zampedri: El ídolo contra cultural
El goleador histórico de Universidad Católica superó todo lo imaginable para un jugador dentro de un club, sobre todo en estos tiempos, en que las trayectorias de los futbolistas por los equipos son tan fugaces.
Gonzalo Fouillioux
Los rebeldes Caballeros
En el nuevo estadio de Universidad Católica hay algo más importante que las placas, los palcos y los abonados. Es el espíritu que alguna vez gobernó el club. Valiente, confrontacional, desafiante. Caballeros que lucharon, en buena lid. Verdaderos cruzados.
Aldo Schiappacasse
Lo que nos toca
Dentro de las barrabravas chilenas, en su veloz proceso de atomización en infinito piños, hay grupos operando con una violencia tan irracional como estúpida. En Argentina, esto ya es una industria eficiente, coludida con el poder.
Juan Cristobal Guarello
No nos olvidemos de los delincuentes chilenos en Avellaneda
Los barra brava de Independiente merecen la cárcel por su violencia, crueldad y salvajismo. Pero seguramente ni siquiera serán detenidos. Eso no puede significar que los delincuentes chilenos en Avellaneda queden impunes y no paguen por sus delitos y conductas homicidas. Allá o acá.
Hugo Marcone