
Caminar por un pulmón verde que respire historia es posible sin necesidad de alejarse ni salir de la capital. En la zona norte de Santiago, se alza un hito patrimonial que se transforma en el refugio perfecto para una tarde de otoño.
Se trata del Parque Cerro Blanco, un espacio con exactamente 17,4 hectáreas en la comuna de Recoleta que fue declarado Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales en 1990.

El panorama verde en Santiago que invita ir en compañía

Este cerro no es solo un pulmón verde vital de la zona centro, sino que constituye uno de los centros más significativos para los pueblos originarios Quechuas y Picunches, quienes le asignaron una profunda connotación religiosa que perdura hasta la actualidad.
El gran atractivo de este recinto yace en su ladera norte, donde se encuentra el complejo de piedras tacitas más grande de toda América.

Además, debido a su incalculable valor, la Plazoleta de Piedras Tacita fue declarada Monumento Histórico en 1992, consolidándose como una parada obligatoria para quienes desean conocer el legado que aguarda este rincón.
Para quienes buscan disfrutar una jornada completa al aire libre, el parque ofrece una infraestructura de paisajismo. Los visitantes pueden encontrar zonas de picnic, juegos infantiles y máquinas de ejercicio tipo calistenia.
Todo integrado en una red de senderos que invitan a descubrir cada rincón del cerro.
Ubicación y horario del Parque Cerro Blanco

Para visitar este santuario arqueológico, se puede llegar fácilmente ya que se encuentra situado a pasos de la estación de metro Cerro Blanco en la comuna de Recoleta.
Según la información oficial del sitio web de Parquemet, el parque abre y opera de forma totalmente gratuita, de martes a domingo en un horario que se extiende desde las 06:00 hasta las 20:30 horas.







