
Deportes Limache es, sin duda alguna, el equipo sensación del fútbol chileno este año. Corren segundos en la Liga de Primera y también pelean el liderato del Grupo C en la Copa de la Liga, lo que tiene a todos ilusionados con conseguir algún título este 2026.
En el último partido contra O’Higgins, hubo un héroe silencioso: Carlos Morales. El extremo diestro ingresó en el entretiempo y tardó cinco minutos en anotar el tanto que sentenciaría el empate 1-1; un premio al esfuerzo a un jugador que lucha día a día para hacerse de un lugar en el once titular.
Carlos Morales: de la banca a un gol eterno
El oriundo de La Pintana conversó con En Cancha sobre su jornada soñada, pero también de lo que significa Limache en su vida. Esto porque con los Tomateros logró debutar oficialmente en Primera División con 25 años, algo que para muchos parece lejano.

Carlos Morales habló desde la importancia de Víctor Rivero en su carrera hasta lo que ha podido aprender de jugadores como Jean Meneses, Daniel Castro o Joaquín Montecinos. Además, de las aspiraciones que tienen como club para esta temporada.
- Fuiste una de las figuras de la fecha de Copa de la Liga; entraste y a los cinco minutos marcaste el gol. ¿Cómo viviste ese momento en Deportes Limache, convirtiéndote, por decirlo así, en el héroe del equipo?
La verdad es que fueron muchos sentimientos encontrados. Siento que tuve que dar “la vuelta larga” en el fútbol, entonces marcar ese gol ahora en el profesionalismo fue muy lindo, sobre todo por ayudar al equipo en la posición en que estamos peleando. El apoyo de mis compañeros se hace sentir siempre y eso fue bastante especial; estoy muy feliz, la verdad.
- Me imagino que pasaron muchas cosas por tu cabeza en ese instante...
Sí, me emocioné bastante. Traté de no demostrarlo en la cancha, pero por dentro estaba muy emocionado. Como te digo, siento que siempre me ha costado el doble conseguir las cosas, pero entiendo que todo tiene su propósito. Estaba feliz, contento y, lo mejor de todo, con la satisfacción de haber podido ayudar al equipo.

- Jugando como extremo o lateral por la banda, celebrar un gol después de haber pasado por altos y bajos siempre viene bien para la carrera, ¿no?
Exactamente. Yo soy un jugador que suele asistir bastante y me pone muy feliz dar un pase de gol, pero necesitaba esto: marcar y vivir esa sensación. Es algo muy lindo y lo valoro el doble ahora que estoy en Primera División. Siento que suma mucho a mi carrera y, en lo personal, me llena de confianza para lo que viene.
- ¿Sientes que puede ser ese empujón que tanto necesitaba tu trayectoria o es ponerle mucho color?
La verdad es que todo suma. Yo creo que este es un paso bastante importante, así que no lo minimizaría, pero tampoco me quiero quedar solo con eso. Recién estoy asimilando que marcar ese gol es un avance en mi camino; quizás a otros les toca mucho antes, pero por todo lo que me ha tocado pasar en mi carrera, a mí me tocó ahora. Eso no me hace ni más ni menos que nadie. Lo veo como un granito de arena para lograr muchas más cosas de las que tengo en mente.
- Y basándonos en eso mismo, me imagino que tu familia lo celebró con todo...
Sí, estaban todos muy contentos. Mi hija, que ya está teniendo más noción de las cosas, me decía que se puso feliz cuando me vio en la tele. Esas son las cosas gratificantes que a uno lo llenan.
- Supongo que el concepto que más se repitió en los mensajes fue el de “premio al esfuerzo”.
Exactamente. Me llegaron muchos mensajes felicitándome. Los que son cercanos, la gente que me conoce y me ve en el día a día, sabe que me esfuerzo bastante y me lo hicieron saber. También me di cuenta de que uno hace las cosas bien como persona, porque recibí mucho apoyo de todos lados.
- Estás rodeado de gente que te quiere y que son tu pilar fundamental...
Por supuesto. Mi familia es clave, pero también uno comparte mucho con los compañeros en el día a día y ahí se va forjando una amistad. Estoy muy agradecido con ellos por el cariño que me demostraron en ese momento y el que me han entregado durante todos estos meses.
La sana competencia con Montecinos y Popín Castro
- Respecto a tu actualidad, ¿cómo te has sentido este año en Deportes Limache? Ha sido una temporada de altos y bajos, a veces entrando desde la banca para sumar minutos. ¿Cómo estás en lo físico y en lo psicológico, que siempre es un factor clave?
Trato de que no me afecte el hecho de no jugar. Siempre he estado acostumbrado a ser titular porque me gusta competir y a nadie le agrada estar en la banca, pero siento que he madurado bastante. Mi paso por Limache me ha permitido desarrollar varias cosas, y eso es también gracias al profe Víctor Rivero, quien me ha hecho crecer en lo personal.

- Igual debe sentirse raro no poder jugar siempre, ¿no?
A veces a uno le cuesta aceptar no jugar o no ser citado, pero este año he forjado mucho mi carácter. Por eso, cada vez que me toca entrar, trato de sumar de la mejor manera posible. Me entreno día a día al cien, incluso al doscientos por ciento, esperando esa oportunidad. Imagínate que estos fueron mis primeros cuarenta y cinco minutos seguidos y, gracias a Dios, pude aportar con un gol.
- Me imagino que siempre hubo apoyo de todos lados en esos momentos difíciles...
Antes me había tocado entrar, pero siempre sumando pocos minutos. Mis compañeros y el cuerpo técnico me han hecho saber que aporto mi granito de arena y yo estoy feliz de pertenecer a un equipo que está peleando en la parte alta de la tabla. Poder aportar desde lo personal me deja muy contento.
- Claro, porque si hablamos de tiempo de juego, por tu sector —que es principalmente por la derecha— hay una competencia fiera con nombres como Montecinos o Castro; se van turnando y hay mucha disputa en ese puesto.
Exacto, pero es una competencia sana. Yo siempre estoy apoyando desde donde me toque, aunque obviamente quiero jugar y por eso me entreno de la forma en que lo hago. Gracias a Dios, todo ese esfuerzo está valiendo la pena; he ido sumando minutos y ahora ya soy una alternativa concreta de cambio. Siento que están confiando en mí y agradezco esa oportunidad.
Además, me considero un jugador bastante completo para aportar al grupo. Por ejemplo, el partido anterior contra Audax Italiano me tocó jugar de lateral izquierdo; donde el equipo me requiera, yo voy a estar y lo voy a hacer bien para seguir sumando.
- Claro, polifuncional hasta de arquero si es necesario, ajaja...
Sí, con tal de aportar al equipo, lo que sea. He jugado como lateral izquierdo, lateral derecho, extremo por derecha y también puedo moverme por todo el frente de ataque. Me considero un jugador capaz de entregarle variantes al técnico y siempre lo hago dándolo todo. A veces el partido requiere meter y correr, y ahí también trato de ayudar a mis compañeros sin ser egoísta. Mi mentalidad es siempre sumar desde donde me toque.
- Carlos, a tus 25 años me imagino que estás aprendiendo mucho de los más experimentados. ¿Qué has podido rescatar de Popín, Joaquín Montecinos o Jean Meneses? Hoy por hoy son de los jugadores más destacados del campeonato.
Sí, la verdad es que hablamos bastante con Jean, sobre todo de las demarcaciones en la cancha. Me sorprende mucho su manera de jugar y sus cambios de ritmo, he aprendido mucho de él. Con Joaquín, por ejemplo, tengo mucha afinidad fuera de la cancha; nos llevamos super bien y trato de rescatar lo mejor de los más grandes, de los que han hecho cosas importantes en el fútbol. También el “Poncho” Parra y César Fuentes siempre me están dando confianza. Estoy muy feliz por el momento que estoy viviendo y por lo que estoy aprendiendo de ellos.
- Al comienzo de la temporada, imagino, no se hablaba tanto de un posible campeonato. Pero hoy, ya en la fecha once y peleando la punta con Colo-Colo, ¿cómo lo ven ustedes? La ilusión de un título está a flor de piel, ¿no?
Sí, la verdad es que siempre hemos aspirado a eso. Quizás desde afuera la gente nos mira distinto porque Limache no tiene tanto “nombre” todavía, pero nosotros siempre hemos tenido el objetivo claro. Creemos mucho en las capacidades de cada uno y el profe logró formar un muy buen grupo. La mentalidad ha sido la misma desde el primer día y, afortunadamente, lo hemos podido reflejar en la cancha.
- No es fácil estar peleando la punta en el fútbol chileno, y menos con una plantilla que no es la más cara. ¿Cómo llevan eso? Imagino que, viendo este buen momento, la intención de que caiga al menos un título es real.
Exactamente. Yo creo que la clave para pelear arriba ha sido: combinar experiencia con juventud. En el fútbol actual, donde todo es tan físico, la inteligencia y la jerarquía que nos transmiten los más grandes son fundamentales. Personalmente, me siento muy bien en lo físico, al igual que la mayoría del plantel, y nos complementamos de gran manera. Ha sido muy importante la labor de los referentes y también la disposición de los más jóvenes para escuchar y remar todos hacia el mismo lado.
“Eso fue lo que me motivó: saber que el puesto dependía del rendimiento”.
- Además de la jerarquía de los jugadores, también pesa mucho la mano del técnico. ¿Qué te parece Víctor Rivero y qué te ha aportado en tu juego? Es un entrenador con mucho recorrido que suele sacar lo mejor de sus futbolistas, y eso se está notando ahora.
Víctor ha sido fundamental en mi carrera; él me hizo debutar en Primera y me ha entregado la confianza que tanto busqué. Me dio la oportunidad de mostrarme y estoy totalmente agradecido. Me ha ayudado muchísimo en la parte táctica, a aprender nuevos movimientos, y yo siempre trato de poner la mejor disposición para escuchar y mejorar.
- Un pilar el profe Víctor en tu carrera, ¿no?
Su respaldo ha sido clave para mantenerme en el plantel. De hecho, si te fijas en el proceso desde el ascenso, de los que subimos de categoría solo quedamos el “Popín” Castro y yo. Eso te da una idea de cuánto me ha marcado y cuánto valoro la confianza que ha depositado en mí para este desafío en Primera.
- ¿Cómo han sido estos años en Limache? Llegaste en 2024, si mal no recuerdo, y ya llevas un tiempo importante. Aunque saliste a Deportes Concepción entremedio, ¿cómo ha sido tu estadía y tu relación con el club y la zona?
La verdad es que estoy muy agradecido con Limache y con el profe Víctor Rivero. El primer año me tocó jugar bastante; llegué como tercera opción en mi puesto, pero el profe me dijo que, si me la peleaba y andaba bien, iba a jugar. Eso fue lo que me motivó: saber que el puesto dependía del rendimiento. Yo conocía mis condiciones, acepté el desafío y, gracias a Dios, cuando se me dio la oportunidad, no la desaproveché.
- Has estado en momentos históricos del club, como el ascenso a Primera División...
Logramos el ascenso y yo estaba feliz de poder jugar en Primera, que era algo que siempre había buscado. Tuve la oportunidad de debutar, pero sumé muy pocos minutos, así que decidí salir a préstamo a Deportes Concepción. Fue una experiencia maravillosa, algo muy lindo de vivir, y me tocó conseguir otro ascenso.
Este año regresé a Limache con más jerarquía, cargando ya con dos ascensos en el cuerpo. Siento que eso me ayudó bastante; en el “Conce” asumí una responsabilidad grande al jugar liguillas y ahora volví mucho más preparado que el año anterior. En cuanto a lo personal, la mayoría vivimos en Quillota o La Cruz, pero nos identificamos mucho con Limache. La gente apoya bastante y eso se siente, así que todo bien con la estadía acá.








