Martes de cambios históricos para Universidad de Chile. En la Junta de Accionistas de Azul Azul, Cecilia Pérez lideró la reunión y se prepara para ser la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del club.

En medio de esa jornada de renovación, uno de los nombres que más llama la atención entre los nuevos integrantes del directorio es el de Pablo Silva, quien se suma al bloque oficialista de Pérez.

No es un nombre cualquiera: fue director ejecutivo de Azul Azul entre 2016 y 2019, la mano derecha de Carlos Heller, y su primera etapa en el club quedó marcada por una serie de decisiones cuestionadas que todavía generan debate.

Heller lo reclutó originalmente para hacerse cargo de Mega cuando cerró un acuerdo con la ANFP para transmitir los partidos de la Selección Chilena, y luego lo llevó a Azul Azul como gerente general.

Desde ese rol, Silva fue el ejecutor de la política deportiva y económica de la era Heller, y en ese periodo se acumularon varias decisiones que hoy forman parte del historial más cuestionado de la administración.

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Las polémicas que dejó su gestión en la U

Una de las controversias más recordadas tiene que ver con Ángel Guillermo Hoyos. Por una decisión personal, Silva optó por renovarle el contrato al técnico argentino por tres años tras el título de 2017, y cuando la relación se terminó, el club debió pagar el 100% de la indemnización acordada.

Durante tres temporadas, Universidad de Chile estuvo desembolsando dinero por un entrenador que ya no dirigía al equipo. En una de las grandes deudas que dejó la administración Heller.

Pero el capítulo más costoso fue el mercado de pases. Silva fichó a Francisco Arancibia por 800 mil dólares, cifra que ya generaba dudas.

A eso se sumó el préstamo de Yeferson Soteldo, operación por la que Azul Azul pagó un millón y medio de dólares a Huachipato, sin que el club retuviera derechos económicos del jugador.

También se ejecutó la compra del 50% de los derechos de Jimmy Martínez por un millón de dólares, y la incorporación de Gabriel Torres por un millón cien mil dólares. Visto en perspectiva, un despilfarro de dinero con todas sus letras.

Quizás el episodio más polémico de su gestión fue la salida de Mauricio Pinilla a mitad de temporada 2018. Llegó una oferta desde Colón de Santa Fe de Argentina y el proceso que terminó con la partida del delantero fue confuso y tuvo versiones contradictorias.

El club quedó sin su centrodelantero titular en plena competencia, en una situación que nunca tuvo una explicación clara ni convincente para los hinchas.

A lo anterior se sumó una relación tensa con Ronald Fuentes, quien entonces ejercía como gerente deportivo, y encontrones con referentes del plantel como Johnny Herrera. Silva acabó dando un paso al costado precisamente tras esas discrepancias.

Pablo Silva retornó a la mesa directiva de Azul Azul. Foto: Photosport.
Universidad de Chile. Pablo Silva retornó a la mesa directiva de Azul Azul. Foto: Photosport.

Su trayectoria desde que salió de la U

Tras dejar Azul Azul a finales de 2018, Silva continuó vinculado al grupo empresarial de Carlos Heller. Se desempeñó como gerente de plataformas en Mega hasta 2022, cuando Pablo Milad lo contrató como gerente general de la ANFP en reemplazo de Enzo Yacometti. Permaneció en el cargo hasta diciembre de 2024.

Ahora, regresa a La Cisterna, esta vez desde un rol diferente: ya no como ejecutivo de la concesionaria, sino como director dentro del bloque que lidera Cecilia Pérez.

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