Universidad de Chile comienza a definir su hoja de ruta para el próximo mercado de fichajes, y uno de los nombres que genera más interrogantes al interior del Centro Deportivo Azul es el de Lucas Romero.

El mediocampista paraguayo de 23 años llegó en enero como uno de los refuerzos estelares para la zona media, pero la temporada no resultó como se esperaba: apenas cinco partidos disputados, tres de ellos como titular, y cada vez menos en los planes de Fernando Gago.

La situación tomó un nuevo giro esta semana, cuando Romero fue incluido en la prenómina de 55 jugadores que el técnico Gustavo Alfaro reservó para llevar a Paraguay al Mundial 2026. Una noticia que, paradójicamente, llega en el peor momento deportivo del volante en la U.

La reunión clave

Pero su continuidad tiene varias aristas importantes. Según información de En Cancha, hace algunas semanas Regis Marques, representante del jugador, viajó a Santiago para reunirse con la dirigencia de Azul Azul.

El motivo era claro: el agente está preocupado por la falta de minutos de Romero en la previa de una Copa del Mundo y necesitaba certezas sobre su futuro en el club.

De esa reunión surgió una postura firme por parte de la institución. La U se mostró abierta a permitir la salida del jugador antes del término de su préstamo, pero con una condición innegociable: no lo van a devolver a Recoleta FC sin obtener ningún beneficio económico a cambio.

Fernando Gago enfrentará su prueba más difícil en la banca de la U en su “Tierra Santa”Lee tambiénFernando Gago enfrentará su prueba más difícil en la banca de la U en su “Tierra Santa”

El club dejó en claro que, si llega una oferta concreta por Romero —ya sea del mercado mexicano, que según información de El Deportivo ya habría preguntado por su carta, o de cualquier otra plaza—, Azul Azul hará efectiva la opción de compra que tiene contemplada en el contrato, y desde ahí negociará la transferencia buscando quedarse con un porcentaje del pase o un monto que justifique la operación.

Esa es la condición que la U le puso al representante: si quiere que Romero se vaya, que llegue con una oferta. Sin eso, no hay salida anticipada.

Marques, según la misma información, aceptó las condiciones y se comprometió a salir a ofrecer al jugador en otros mercados.

El plan también contempla una segunda ventana de negociación: si Romero finalmente va al Mundial y logra tener una buena actuación o al menos mostrarse ante otros clubes, podría exhibirse a nuevos mercados. En ese escenario, el representante también se comprometió a renegociar con la U a la vuelta del torneo.

Si no llega ninguna oferta, la postura del club es clara: Romero se queda hasta diciembre, y al cierre de la temporada se evaluará si se ejerce la opción de compra o si regresa al Recoleta paraguayo.

Lucas Romero, volante de los azules. Foto: Instagram U. de Chile.
Universidad de Chile. Lucas Romero, volante de los azules. Foto: Instagram U. de Chile.

Pocas chances para mostrarse

El problema concreto que enfrenta el paraguayo es que las oportunidades para revertir su situación dentro del equipo son escasas. Gago ha priorizado a Lucas Barrera en su posición, y la Copa Chile —donde el técnico pretende rotar el plantel— no será una alternativa para Romero, ya que en esas fechas estará concentrado con la selección paraguaya.

El panorama del volante se resolverá, en buena medida, fuera de la U. Lo que pase con el Mundial 2026 y lo que logre hacer el representante en el mercado de invierno definirán si Lucas Romero sigue siendo jugador azul en la segunda parte del año... o si su paso por el club quedará reducido a un primer semestre que nunca despegó.

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