
“Después de la tormenta siempre sale el sol”, frase muy famosa, que sin duda aplica para entender el actual presente del Sevilla en España, donde la escuadra de Alexis Sánchez y Gabriel Suazo ha tenido un despertar notable que lo tiene con la salvación a la vuelta de la esquina.
Tres triunfos en línea contra Real Sociedad, Espanyol y Villarreal tienen a los nerviones hoy respirando en La Liga, donde hace solo unas semanas estaban muy complicados metidos en puestos de descenso.
Obviamente los resultados no han sido cosa de suerte, pues en el juego del equipo se ha notado una mejoría en el funcionamiento, el que tiene una especia de talismán que vez que entra, hace notar su presencia: Alexis Sánchez.
El Niño Maravilla ha sido clave en los últimos 9 puntos que consiguieron los blanquirrojos, participando en todos los goles que llevaron a la victoria.

Alexis Sánchez: la clave del Sevilla
Contra Real Sociedad, marcó el único tanto del encuentro ingresando en la segunda mitad del partido. Frente a Espanyol, estuvo también todo el complemento y asistió en el agónico gol del triunfo. Hoy, ante Villarreal, ingresó con las acciones 2-2 y en la primera participación presionó en salida y robó el balón que iniciaba la jugada del gol sevillano.

Obviamente esto no ha pasado desapercibido para la prensa española, esa misma que lo criticaba duramente y lo mandaba al retiro hace unas semanas, algo que cambió radicalmente tras la seguidilla de compromisos ganados.
“Póngalo siempre. Veteranía al servicio del grupo. Siempre sabe qué hacer, aunque el físico muchas veces no le dé”, señalaron en El Desmarque, donde evaluaron con nota 6 al Tocopillano.
En Orgullo de Nervión en tanto, si bien enfocaron el análisis en la jugada donde falla una clara ocasión de gol, de todas formas calificaron su actuación con un “Aprobado”. “Se precipitó demasiado en el mano a mano”, escribieron.
El Sevilla está remontando y, de la mano de un encendido y revulsivo Alexis y un equipo que tiene ganas de mejorar lo mostrado, está saliendo de una crisis que en su minuto parecía no tener solución.







