Fue la gran polémica de la clasificación de Inglaterra sobre Noruega en los cuartos de final del Mundial 2026. En el cierre del primer tiempo, en la previa de la jugada que inició el gol del empate transitorio de los ingleses, muchos reclamaron que el balón servido por el guardameta Ørjan Nyland de lo vikingos había dado en uno de los cables de la cámara aérea, lo que habría cambiado levemente el rumbo del mismo.
Desatada la polémica, tras el encuentro fue la propia FIFA la que a través de sus redes sociales publicó un video acompañado del gráfico del sensor que tiene inserto la pelota Trionda, el que no detectó ningún golpe mientras estaba por los aires.