
La Real Asociación Neerlandesa de Fútbol (KNVB) confirmó este lunes el trágico fallecimiento de Rob Dieperink a los 38 años, uno de los jueces con mayor proyección europea de su generación.
La noticia llega en un momento sumamente complejo, apenas semanas después de que el colegiado fuera apartado del Mundial 2026 producto de un bullado episodio policial en Londres que terminó siendo archivado.
Por el momento, las causas de su deceso se mantienen bajo estricta reserva, aunque las autoridades ya iniciaron las pericias correspondientes. La policía local confirmó la apertura de una investigación formal tras el hallazgo de una persona sin vida en la misma calle donde residía el réferi, sin entregar mayores detalles sobre el hecho.
“Estamos conmocionados y profundamente entristecidos por el fallecimiento del árbitro Rob Dieperink. El arbitraje pierde a un juez muy valorado, con experiencia internacional, pero sobre todo a un excelente y comprometido compañero”, lamentó la KNVB a través de un sentido comunicado.
Un calvario judicial que lo marginó del sueño mundialista
La vida de Dieperink dio un vuelco drástico en abril de este año. Mientras se preparaba para formar parte de la cita planetaria en Norteamérica, fue detenido en la capital británica tras una denuncia por presunto abuso sexual en la antesala del duelo de Conference League entre Crystal Palace y Fiorentina.
Pese a la gravedad de la acusación, la investigación de Scotland Yard se desmoronó rápidamente. Tras revisar exhaustivamente las cámaras de seguridad y periciar los dispositivos electrónicos, la justicia británica determinó que no existían pruebas suficientes para sostener el caso, procediendo al archivo definitivo de la causa sin levantar cargos.

Sin embargo, el daño deportivo ya estaba hecho: la FIFA aplicó tolerancia cero y lo borró de la lista oficial del Mundial, siendo reemplazado a última hora por el francés Willy Delajod.
“Me entristece mucho haber sido acusado injustamente. Cooperé plenamente con la investigación policial y fui completamente transparente con la FIFA, la UEFA y la KNVB. Naturalmente estoy decepcionado por la exclusión”, había manifestado el propio Dieperink en el diario De Telegraaf, defendiendo su inocencia.








