
El italiano Matteo Arnaldi estaba viviendo un Roland Garros soñado, lejos la mejor actuación de su carrera en un Grand Slam. Ubicado apenas en el lugar N° 104 del ranking, había sorprendido ronda tras ronda hasta clasificar a semifinales, donde hoy enfrentaría a su compatriota Flavio Cobolli (14°).
“Enfrentaría” porque, para sorpresa de todos, pocas horas antes del compromiso avisó que no se iba a presentar. ¿La razón? Un virus estomacal.
“La última noche no he podido dormir y he vomitado varias veces. Claro que no quería retirarme de una semifinal de Grand Slam. Pero me siento débil y no he podido ni comer, ni beber ni moverme”, indicó en una improvisada conferencia de prensa.

De esta forma Cobolli avanza de forma directa a la final del domingo, donde se enfrentará a Alexander Zverev, que a primera hora había vencido al checo Jakub Mensik en cuatro sets.
“Vino Matteo a decírmelo hace una hora y casi me pongo a llorar porque él es una inspiración para nosotros por lo buena persona que es”, señaló el “ganador” del duelo que no se pudo jugar.

Para la definición del título, Zverev asoma como el enorme favorito para pagar su deuda y ganar por fin un título de Grand Slam. Sin embargo, el desenlace podría vivir un giro tras lo ocurrido hoy, ya que Arnaldi ahora tendrá cuatro días completos de descanso, lo que podría ser factor si el duelo se estira más de la cuenta.
La gran final de Roland Garros se disputa este domingo 7 de junio, desde las 09:00 horas de Chile.








