Como el propio Matías Lorca describe, a sus 27 años estaba viviendo su sueño: era periodista deportivo y lo hacía en TNT Sports (antes CDF). Sin embargo, no se sentía completo.

Uno de los rostros más reconocidos del canal hace algunos años hoy aparece de forma más recurrente en Instagram, donde encontró un nicho que decidió explotar y con todo: el de las ventas en el área digital.

“Yo vengo de una familia de negocios. Todos los Lorca, siete hermanos, y todos ligados al negocio en distintos rubros. Algunos en construcción, otros como mi papá en el área alimenticia -se dedica al aceite de oliva- y yo siempre estuve inmerso en ese mundo, de negocio y de ventas sobre todo”, le comenta a En Cancha el exreportero.

“Yo jugué tenis toda mi vida, siempre estuve involucrado con el deporte, pero sobre todo yo era muy fanático del fútbol. Consumía ESPN y desde chico tuve claro que quería ser periodista deportivo. En segundo y tercero medio ya por hobbie entrevistaba a gente. Entrevisté a Fernando Solabarrieta, a Pedro Carcuro, a Felipe Bianchi, y de puro ocioso y aburrido. Después se convirtieron en gente con la que trabajé”, añade, antes de ponerse a ahondar en las razones de por qué dejó de lado los medios.

“El problema es que comencé a ver cómo funciona por dentro el mundo del fútbol”, señala.

El periodista en las dependencias del Sevilla.
Matías Lorca. El periodista en las dependencias del Sevilla.

-¿Qué cosa específicamente?

El negocio que hay detrás. Mira, cuando yo cubría Universidad Católica, quizás no lo vi tanto, porque es un club más hermético, pero cuando cubrí a la U me di cuenta de cómo funcionaba el negocio del fútbol, sobre todo en temas de representantes y de apuestas, temas dirigenciales, o sea, cosas que van más allá de la cancha. Todo eso me hizo replantearme la labor del periodista hoy en día.

-¿Cómo así?

Es que a mí me gustaba el deporte, pero yo estaba inmerso en el mundo de la entretención y eso me fue frustrando un poco. Comencé a ver cómo los representantes inciden en los clubes, y hablo en específico de la U. Al final no era un tema de qué jugador era mejor o era peor. El negocio en Chile es demasiado bueno, demasiado rentable, pero tiene demasiados vacíos legales y eso hace que la gente se llene los bolsillos de plata. Cuando investigué a fondo y me di cuenta lo que ganaban algunos actores del medio, entendí que lo que menos importa en el mundo del fútbol es el fútbol, y lo que reina es el negocio y la entretención, donde se busca que el espectáculo nunca pare porque de eso vive mucha gente.

-Y de un día para otro decidiste dejar todo...

Ahí dije, OK, lo pasé muy bien, pero hasta aquí llego. Viví lindas experiencias, conocí todos los estadios de Chile, trabajé con gente con la que siempre quise trabajar y me dije a mí mismo que antes de tener hijos y familia era el momento justo para tomar nuevos caminos, y lo hice. Ahí decidí vender todo e irme antes de que algo me aferrara.

-Duro igual, ¿no?

Es que empecé a cuestionarme todo. Yo, además, trabajaba 24/7. Me bajaba de un avión, me subía a otro. No me quejo, ¿ah? Solo cuento. El canal a mí me dio todo, pero después comencé a preguntarme cómo podía ser yo realmente dueño de mi tiempo. No lo digo en mala, porque el canal siempre me dio oportunidades y estoy muy agradecido, pero me empecé a perder cumpleaños, por ejemplo, y a cuestionarme si en verdad había otra vida. Empecé a enfocarme mucho en el desarrollo personal, a leer muchos libros, y ahí fue que concluí que tenía que ponerme en estado de incomodidad de nuevo.

-¿Y qué fue lo que vino?

Postulé a varias universidades en el extranjero para estudiar un máster y quedé en Barcelona, que aparte era una ciudad en la que siempre quise vivir. Me fui a estudiar negocios e hice mi práctica en el área de marketing del FC Barcelona, y ahí entendí que se mezclaban las ventas con las comunicaciones.

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Del periodismo deportivo a las ventas

-¿A qué te dedicas hoy, Matías?

Yo hoy día soy dueño de una agencia de marketing inmobiliaria y una comercializadora inmobiliaria. Junto a mi novia (Francisca Polidori), tenemos una agencia de corretaje, con Francisco -padre de ella- y lo que hacemos es aplicar marketing digital para captar propiedades que se quieran vender en tiempo récord. Mira, hemos vendido casas en dos días. Ese es el nivel. Tengo clientes que han podido vender casas de 15 mil UF en Chicureo en 10 días.

-¿Y cómo se logra eso?

Es que la gente no dimensiona el impacto de las redes sociales y son muy pocos los especialistas que crean sistemas de venta en las plataformas digitales. Leía hace poco que el chileno promedio pasa, por lo menos, cuatro horas al día en el teléfono. Eso, claro, yo lo veía cuando estaba en televisión, donde las marcas negociaban mejor sus precios y hoy el hábito de consumo en nuestras pantallas de teléfono es casi el triple que la TV. Yo por eso traté de traspasar mis habilidades comunicacionales al mundo de las redes sociales y hoy lo que hacemos es montar sistemas de venta para que personas puedan captar propiedades lo más rápido posible a través de redes. Hoy estoy enamorado del mundo inmobiliario. Partí solo, me tiré a la piscina de una y me propuse no volver a los medios porque me desencanté. Logré comprarme mi primer departamento, que para mí era impensado, y ahora con mi novia estamos juntando plata para hacer nuestras primeras inversiones. Ya no veo un partido de fútbol con la pasión de antes, sino que lo veo como un negocio.

-¿Sí?

Yo antes el ejercicio que hacía era ya, quién viene a Colo Colo, pero después era como ‘ah, viene porque este es el representante y este representante tiene tantos jugadores en el club’. Ahí me preguntaba con quién negoció y los nombres se repetían, entonces entendías todo el puzle.

-Pero no te creo que no veas de vez un cuando algún partidito...

No estoy viendo mucho fútbol chileno. De hecho, tengo pendiente ir a conocer el Claro Arena, porque yo soy hincha de Católica. ¿Sabes? Hoy siento que nadie dice la verdad.

-¿Cómo así?

La verdad de lo que realmente pasa. Quizás es una decepción personal. Lo lamento muchísimo por mí, porque antes daba la vida por el fútbol. Tenis sí, eso me gusta, veo mucho, pero fútbol chileno ya no. Creo que el que habla y dice la verdad se expone y es mal mirado, y eso pasa a nivel futbolista también.

-A ver...

Claro, porque el que dice que quiere llegar a Europa es mal visto, lo tratamos de agrandado. El que quiere más lo etiquetamos de arrogante. No veo un hambre pública por querer ser mejores. Si aparece un futbolista que quiere ser como Gary Medel o Arturo Vidal y que quiere ganar la Champions, ¿cómo lo miraríamos? Mal. Por eso todos los jugadores que llegan al primer equipo se estancan, y si empiezan a hablar de más, los bajan. Yo vi al Wanderers Sub-20 y notabas un hambre diferente, una actitud distinta. Hay algo en sus personalidades que se peleaban con todos, no les importaba si tenían al frente a Palmeiras o Flamengo. Por algo salieron campeones de América esos tipos.

El fútbol y las inversiones

-¿El futbolista chileno se está preocupando de invertir?

Sí y sobre todo a nivel inmobiliario. Por ejemplo, el Nacho González (Everton) está haciendo algo brutal, invirtiendo él y hablándole del negocio a otros jugadores también. A él no se le valora en el medio, pero está generando un impacto tremendo. Él ha abierto caminos para muchos futbolistas que lo han visto como ejemplo en términos de cómo distribuir su dinero. Ha sido pionero, un caso atípico. El tipo tiene más de 30 departamentos y propiedades, o sea, es una locura. Yo lo conozco bien, a los 19-20 años ya empezaba con sus primeras inversiones inmobiliarias, cuando comenzó a ganar plata en Colo Colo.

Foto: Felipe Escobedo / En Cancha
Ignacio González Foto: Felipe Escobedo / En Cancha

-Mira...

Sí, y muchos futbolistas se fijan en él y hasta él mismo ha ayudado a algunos clubes. Todos saben que invierte, pero no de la manera en que logró armar este pool de propiedades. Yo me saco el sombrero. Lo que llegan a ganar los futbolistas es irrisorio, pero después se les acaba el hambre, y es normal, porque le pasaría a cualquier persona. Claro, si tú estás ganando 4 o 5 palos con 19 o 20 años, ¿qué vas a hacer? No mucho, y menos si no tienes educación superior o no vienes de una familia formada. Es fácil nublarse con ese sueldo. Además está el tema de las redes sociales, donde es muy fácil perderse. Hay demasiada oferta de cosas, entonces es difícil que un jugador de fútbol esté tan centrado.

-Cerremos con una pregunta inmobiliaria: ¿Cuál es tu análisis del mercado hoy y con qué sueñas?

Hay un gran déficit de compra, pero hay mucha oferta, y por lo mismo hay que tratar de diferenciarse en el mercado. Chile viene de cuatro años muy complicados en el rubro inmobiliario, la situación de a poco está mejorando. Yo espero algún día poder construir también. Apalancarme en marketing y llegar a tener una inmobiliaria con departamentos de inversión. Apunto a 2027. Espero algún día poder lograrlo y hacer el paquete completo: marketing, construcción y venta. Ahí el negocio es totalmente brutal.

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